Australia se ha disculpado ante la familia del atleta fallecido Peter Norman por prohibirle competir en los Juegos de Munich de 1972 tras apoyar a los deportistas de EE.UU. que protestaron contra la segregación de los negros al subir al podium en México, en 1968.

Norman, medalla de plata en México, se mantuvo firme y sostuvo una placa en favor de los derechos humanos mientras los medallistas estadounidenses, Tommie Smith y Juan Carlos, levantaban el puño cerrado luciendo un guante negro en señal de protesta por los abusos de los derechos civiles de la población negra en su país.

El acto de Norman en favor del llamado movimiento "Black Power" enfureció a las autoridades australianas de entonces, que vetaron su participación en la siguiente cita olímpica que se celebraría en Alemania a pesar de superar los tiempos de calificación.

"Así terminó su carrera deportiva (...) No creo que Australia hiciera lo correcto con él. No se le ha dado el reconocimiento a alguien que ha hecho tanto por la igualdad racial", comentó el parlamentario laborista Andrew Leigh que anoche llevó la causa a la cámara australiana, con el apoyo de la familia de Norman, según informó el canal australiano de televisión ABC.

Además de la disculpa póstuma por impedir que formara parte de el equipo que fue a los Juegos Olímpicos de Munich, el Parlamento reconoció los logros deportivos extraordinarios y la valentía de Norman ante su madre Thelma, de 91 años, y su hermana Ambler que viajaron a Camberra para la ocasión.

El velocista australiano logró un tiempo de 20.06 segundos en la final de los 200 metros lisos en el Estadio Olímpico de Ciudad de México el 16 de octubre de 1968, un registro que continúa siendo el récord de Australia en esta distancia y que habría sido medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sydney celebrados en 2000.

"Cuando estaban de camino hacia el podio los dos atletas afroamericanos le contaron sus planes de celebrar la victoria con un saludo al 'Black Power', Norman les dijo 'estoy con vosotros'", explicó Leigh al citado canal de televisión.

Tras la ceremonia, Norman explicó a los medios su acción : "Yo creo que todos los hombre nacen iguales y deben ser tratados de la misma manera".

Mientras los atletas del país norteamericano realizaban la señal de protesta, compañeros de raza blanca de su mismo equipo lanzaban insultos racistas contra ellos.

"El saber que Peter Norman, un blanco australiano, estaba allí haciendo lo correcto debería hacernos sentir orgullosos", afirmó el político australiano en declaraciones a la prensa.

"Tras este acto, nunca se le han reconocido sus éxitos. Además se enfrentó a una gran cantidad de críticas de la élite conservadora que le acusaron de mezclar deporte y política", apuntó Leigh.

Norman fue ignorado por las autoridades olímpicas australianas de los Juegos de Sydney, aunque al final pudo formar parte del evento celebrado en su país después de ser invitado por la delegación estadounidense cuando se enteraron de que Australia no le iba a otorgar ese reconocimiento.

Tras la célebre protesta durante la ejecución de himno estadounidense, Smith y Carlos fueron expulsados de la Villa Olímpica, condenados al ostracismo en los años posteriores y tanto ellos como sus familiares recibieron amenazas de muerte.

Sus dos compañeros en el podio de México, acudieron al funeral de Norman, hace casi seis años, y durante este elogiaron su gesto y el apoyo a la causa afroamericana y portaron su féretro hasta el nicho.

"Lo que nosotros defendimos fue más grande que cualquier evento deportivo", dijo Smith durante el funeral de Norman celebrado en la intendencia de la localidad de Williamstown, en el estado de Victoria, recuerda la prensa australiana.

"Peter fue un soldado solitario en Australia. Muchas personas en este país no entendieron por qué aquel joven blanco apoyó a aquellos negros. Peter fue un australiano muy orgulloso de serlo, y muy orgulloso de representar a su nación", continuó Smith.

La Federación de Atletismo de Estados Unidos proclamó el 9 de octubre del 2006 como el "Día de Peter Norman" en reconocimiento a su postura en 1968.

"Deseo que más niños conozcan esta historia. Es una historia apasionante porque es la historia de cómo un solo hombre puede marcar las diferencias", sentenció Leigh. Noel Caballero