Las autoridades paquistaníes arrestaron a una niña cristiana e investigan si violó las estrictas leyes musulmanas de blasfemia del país, luego que vecinos furiosos rodearan su casa y exigieron que la Policía hiciera algo, dijo el lunes un policía.

El arresto de la niña y la indignación entre la comunidad local muestra el profundo sentimiento que provocan los casos de posible blasfemia en este conservador país musulmán, donde el extremismo religioso creciente suele provocar que las minorías religiosas vivan bajo el temor de ser perseguidos.

En Pakistán, cualquier persona hallada culpable de insultar al profeta Mahoma o al libro sagrado del Corán puede ser sentenciado a muerte, aunque rara vez se ejecutan tales sentencias.

El policía Zabi Ullah dijo el lunes que la niña fue arrestada el jueves luego que cientos de vecinos, molestos por versiones de que ella había supuestamente quemado textos religiosos, se congregaron fuera de su casa en un distrito pobre de la capital, Islamabad.

Los agentes se llevaron a la niña a la estación de Policía, donde permanecerá retenida por 14 días más mientras las autoridades investigan el caso, agregó Ullah.

"Alrededor de 500 a 600 personas estaban afuera de su casa en Islamabad, muy exaltados y molestos. Pudieron haberla lastimado si no hubiésemos actuado rápidamente", dijo.

"Algunos musulmanes de la zona aseguran que la niña quemó páginas del Corán y estamos investigando, aunque no hemos llegado a ninguna conclusión", agregó.

Otro policía, Qasim Niazi, dijo que cuando la niña fue presentada en la estación, llevaba consigo una bolsa con varios textos religiosos en árabe quemados parcialmente, pero no eran del Corán.

Asimismo, otro policía dijo que el caso posiblemente sea desestimado una vez que termine la investigación y la situación se haya tranquilizado. No quiso ser identificado debido a que se trataba de un caso delicado.