Los jóvenes indocumentados de Nebraska que accedan al programa de acción diferida no recibirán beneficios públicos, como licencias de conducir o ayuda social, con la única excepción de los cuidados médicos prenatales, informó hoy el gobernador de ese estado, Dave Heineman.

Durante una rueda de prensa en Lincoln, el gobernador estatal indicó que los jóvenes indocumentados elegibles para la acción diferida no recibirán asistencia pública, a menos que las leyes estatales lo requieran.

"Ellos (los indocumentados) no deberían estar aquí a menos que estén aquí legalmente", dijo el político republicano.

"Cuando las fronteras no están aseguradas, cuando no hay una manera tecnológicamente más rápida para la inmigración legal, cuando no se resuelve el problema, entonces tendremos 15 millones de inmigrantes indocumentados en el país como los tenemos ahora. Esas son las situaciones con las que terminamos", agregó.

Según el Pew Hispanic Center, en Estados Unidos había el año pasado 11 millones de personas en situación migratoria ilegal. De ellos, 45.000 residían en Nebraska.

En este estado los latinos representan casi el 10 por ciento de los 1,8 millones de habitantes. Entre los hispanos, casi el 60 por ciento nació en el extranjero.

En abril pasado, Heineman vetó una ley para restaurar el acceso a cuidados prenatales para madres indocumentadas, con el argumento de que ofrecer esos servicios generaba una "injusta carga impositiva" para los residentes legales en el estado.

Los legisladores locales obtuvieron los votos necesarios para dejar sin efecto el veto del gobernador. Por eso, Heineman aclaró hoy que la decisión de no otorgar beneficios a los jóvenes aceptados para el programa de acción diferida no interferirá con la ley de cuidados prenatales aprobada por la legislatura estatal.

Según la organización no partidista Immigration Policy Center, unas 5.100 personas menores de 30 años residentes en Nebraska son elegibles para el programa de acción diferida, que postergaría su deportación por dos años y, en algunos casos, les podría permitir tener un permiso de trabajo.

A nivel nacional, según el Immigration Policy Center, unos 1,4 millones de jóvenes y adultos indocumentados podrían ser aceptados para la acción diferida. Sin embargo, se desconoce cuántos de ellos enviarán sus solicitudes o cuando lo harán.

De hecho, desde que el Gobierno federal comenzó a aceptar loas solicitudes el pasado miércoles, 15 de agosto, entre 150 y 200 personas han pedido información sobre la acción diferida al Justice for Our Neighbors Nebraska, en Omaha. Otros 50 llamaron al Center for Legal Immigration Assistance, en Lincoln. 

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