La defensa de las tres integrantes del grupo punk Pussy Riot, condenadas el viernes a dos años de prisión por "gamberrismo motivado por odio religioso", recurrirá la sentencia la próxima semana, anunció hoy Nikolái Pólozov, abogado de una de las jóvenes.

El abogado precisó que la defensa no cuenta todavía con una copia de la sentencia y que una vez ésta sea remitida, dispondrá de diez días para presentar el recurso, según las agencias rusas.

Nadezhda Tolokónnikova, Yekaterina Samutsévich y María Aliójina, encarceladas desde marzo, fueron condenadas por un juzgado de Moscú por protagonizar en el templo de Cristo Redentor una acción contra el presidente y entonces candidato, Vladímir Putin, y la cúpula de la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR).

Pólozov señaló a la agencia Interfax que recurrirá la decisión de la jueza Marina Syrova ante el Tribunal Municipal de Moscú, y preparará otros recursos ante el Supremo, el Constitucional y el Tribunal de los Derechos Humanos de Estrasburgo.

El juicio contra las polémicas cantantes punk y la lectura de la sentencia condenatoria despertaron un enorme interés entre los medios de comunicación de todo el mundo.

El proceso ha desencadenado una campaña internacional a favor de su libertad a la que se han sumado figuras del mundo musical de la talla de Paul McCartney, Sting, Madonna, Björk y bandas como Red Hot Chili Peppers.

Las tres jóvenes, detenidas días después de su provocadora actuación en el principal templo de los ortodoxos rusos, no se reconocieron culpables e insistieron en calificar su acción como "expresión política de forma artística" y escucharon la sentencia con serenidad e incluso sonrisas.

Tolokónnikova descartó en declaraciones a la publicación opositora "Nóvaya Gazeta" la petición del indulto al presidente ruso: "¿A Putin?. ¿Es broma?. Por supuesto que no lo haremos. Es él quien debe pedir el indulto a todos nosotros".

Las Pussy Riot se dieron a conocer el 21 de febrero cuando cinco de sus integrantes irrumpieron encapuchadas en una zona restringida del altar de la catedral de Cristo Redentor.

Una vez allí, las mujeres se desprendieron de varias de sus prendas y comenzaron a tocar la guitarra eléctrica, a cantar y a bailar en ropa interior.

"Madre de Dios, echa a Putin", decía la canción cuyo vídeo fue difundido en Internet y en la que se acusaba al patriarca de la IOR, Kiril, de creer en el presidente de Rusia y no en Dios.