El juez instructor del llamado "juicio del siglo" en Brasil consideró hoy culpable de malversación a un exdirector de un banco estatal y afirmó que "hubo dinero público desviado" en el escándalo de corrupción que sacudió al país en 2005.

La constatación surgió de las pruebas que la Procuraduría General presentó al Tribunal Supremo en el proceso contra los 37 acusados de una trama de supuestos sobornos a diputados y financiación ilegal de campañas, que esa corte juzga desde el pasado 2 de agosto.

El magistrado Joaquim Barbosa, en su condición de instructor, retomó hoy la lectura de su voto, que había comenzado el pasado jueves, y lo hizo para considerar que está demostrado que Henrique Pizzolato, exdirector de mercados del Banco do Brasil, incurrió en malversación, corrupción pasiva y lavado de dinero.

Según el juez, el delito se tipificó mediante órdenes que ese exfuncionario dio a la empresa Visanet, filial del banco, para que contratara los servicios de una agencia de publicidad de Marcos Valerio Fernandes, otro de los implicados en el caso.

Los servicios contratados con la empresa DNA, de Fernandes, luego no se prestaron y el dinero recibido por el publicista, calculado en unos 20 millones de reales (hoy 10 millones de dólares), sirvió para alimentar la red de corrupción, sostuvo Barbosa.

La defensa de los acusados, entre los que hay tres ministros del primer mandato del ahora expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, ha negado con firmeza que hubiera dinero público en la trama o que se haya sobornado a diputados, aunque sí ha admitido la financiación ilegal de campañas, un delito ya prescrito y por tanto sin castigo.

Sin embargo, Barbosa aseguró que las pruebas de que sí se desvió dinero del Banco do Brasil "son muy robustas" y "no admiten dudas".

La semana pasada, al iniciar la lectura de su voto, el magistrado Barbosa ya consideró culpables a Fernandes y a sus socios Cristiano Paz y Ramón Hollerbach de los delitos de corrupción activa y lavado de dinero.

Asimismo, en línea con la posición de la Procuraduría, que actúa como parte acusadora, Barbosa se pronunció hoy por la absolución del exministro de Información Luiz Gushiken, acusado de malversación, pues "no existen pruebas" que demuestren su implicación.

Además, el pasado jueves, pidió condenar al expresidente de la Cámara baja y actual diputado Joao Paulo Cunha, del Partido de los Trabajadores (PT), por corrupción pasiva, lavado de dinero y malversación.

El proceso continuará mañana, con una nueva sesión en la que el juez instructor seguirá con la lectura de sus consideraciones sobre la responsabilidad de cada uno de los 37 acusados en los hechos.

Una vez que concluya esa fase, los otros diez magistrados harán lo propio hasta que se llegue al momento de las sentencias, que se calcula que serán dictadas antes de mediados del mes próximo.