Las fuerzas del régimen sirio reanudaron hoy los bombardeos en distintas ciudades del país, en plena celebración de la fiesta musulmana del Eid al Fitr, que marca el final del Ramadán, solo horas después de que expirase la misión de observadores de la ONU en Siria.

El activista Qaisar Zizu, portavoz de la red opositora Sham en la provincia meridional de Deraa, dijo a Efe vía internet que dos mujeres, dos niños y su padre, además de tres soldados desertores murieron hoy en los bombardeos contra la capital de la provincia.

Según Zizu, hay muchos heridos en Deraa que no pueden ser atendidos debido a la ausencia de medicamentos y de equipos médicos.

Además, los hospitales más importantes de la ciudad han sido atacados por las fuerzas del régimen, por lo que numerosos enfermeros y médicos han sufrido heridas.

En la actualidad, el segundo día de la fiesta musulmana de Eid al Fitr, se desarrollan duros enfrentamientos entre los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS) y las fuerzas del régimen sirio en esa misma localidad.

Mientras, otros combates tienen lugar en la ciudad de Herak, en los alrededores de Deraa, donde al menos seis personas, incluidos un padre y sus dos hijos, fueron ejecutadas a sangre fría y de forma sumaria en público.

En los últimos tres días, al menos sesenta personas han perdido la vida en esa ciudad, la mayoría de ellos asesinados en público, según este activista.

"Encontramos los cadáveres con las manos atadas y con impactos de balas en la cabeza. Ayer mataron a cuatro hermanos en Herak", denunció Zizu.

Además, las comunicaciones y la electricidad están cortadas, dijo Zizu, quien aseguró que se teme que se cometa una masacre en Herak en los próximos días.

Todos los días se encuentran cadáveres en calles y carreteras como la autopista entre Deraa y Damasco, explicó Zizu, que añadió que los cuerpos están siempre sin identificar y la mayoría con señales de haber sido torturados.

Por otro lado, en la provincia de Rif Damasco, al menos diez personas fallecieron hoy durante una amplia operación militar contra el pueblo de Muazamiet al Sham, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Además, hay decenas de heridos, algunos de ellos graves, a consecuencia de los bombardeos, que afectaron a uno de los principales hospitales de la provincia.

Los bombardeos prosiguen también en la provincia de Deir al Zur (este), que está totalmente asediada, según dijo a Efe vía internet Abu Jaled, activista de los Comités de Coordinación Local en la ciudad de Albu Kamal.

"No hay vida en esta ciudad, cercana a la frontera con Irak. Hay bombardeos diarias contra Albu Kamal desde el jueves pasado", dijo Abu Jaled, quien se quejó de que faltan alimentos y medicamentos.

Los habitantes de esta remota localidad viven de los alimentos que les llevan voluntarios de las poblaciones vecinas, añadió Abu Jaled.

Según los Comités, una persona murió hoy en Deir al Zur, lo que sitúa en 47 los fallecidos por la violencia en distintas provincias sirias, la mayoría en Damasco y Rif Damasco.

Anoche, la misión de observadores de la ONU en Siria terminó oficialmente, ya que el Consejo de Seguridad decidió finiquitar su trabajo al no haberse logrado el cese del uso de armamento pesado y la reducción de violencia.

El veterano diplomático argelino Lajdar Brahimi será el nuevo encargado de tratar de mediar entre las partes, con una comunidad internacional dividida que no se pone de acuerdo sobre el camino para acabar con casi un año y medio de violencia.