Un general jubilado de la Policía colombiana se declaró culpable el lunes de haber ayudado a un grupo paramilitar que introducía cocaína a Estados Unidos a cambio de dinero.

Las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia, organización de extrema derecha conocida por sus siglas en español como AUC, fue declarada como una organización terrorista por el gobierno estadounidense en 2001.

Mauricio Santoyo Velasco, de 53 años, se declaró culpable en un tribunal federal en Alexandria, Virginia.

En el acuerdo en el que se declaró culpable a cambio de una reducción de su pena, Santoyo reconoció que de 2001 a 2008 recibió sobornos por parte de las AUC con el fin de frustrar los esfuerzos que hacían los gobiernos de Estados Unidos y de Colombia para evitar el tráfico de drogas ilícitas.

El ex general también reconoció que avisó a los miembros de la AUC sobre operativos de arresto en su contra; que divulgó información sobre las intervenciones telefónicas realizadas a dicha organización; que informó a los paramilitares de las investigaciones que efectuaban las autoridades policiales colombianas, británicas y estadounidenses; y de interceptar llamadas telefónicas de grupos rivales sin contar con una orden judicial.

Los fiscales aseguran que las AUC, nacidas a finales de la década de 1990, son responsables de cientos de asesinatos y secuestros y que su organización se financiaba, principalmente, de las ganancias derivadas del tráfico de cocaína.

Santoyo fue jefe de seguridad entre 2002 y 2005 del entonces presidente colombiano, Alvaro Uribe Vélez. También fungió como un alto comandante antiterrorismo.

En su cuenta de Twitter, el ex presidente Uribe ha dicho que el caso del general en retiro Mauricio Santoyo "ofende a nuestro gobierno (2002-2010)" y que "defrauda (la) confianza del primer y único gobierno que desmontó (a los) paramilitares, debilitó eficazmente a las guerrillas y los extraditó (a los jefe paramilitares)".

En un documento presentado ante el tribunal, los fiscales dijeron que los sobornos que las AUC pagaban a Santoyo eran de un monto "considerable" pero se abstuvieron de precisar cifra alguna.

En concreto, Santoyo, que se retiró en 2009 de la Policía Nacional de Colombia, se declaró culpable de la acusación de asociación ilícita para facilitar material de apoyo a una organización terrorista extranjera.

El colombiano enfrenta entre 10 y 15 años de prisión cuando sea sentenciado el 30 de noviembre.

Los abogados de Santoyo, John Zwerling y Oscar Rodríguez, no respondieron de inmediato a los mensajes telefónicos de The Associated Press, en los que se les solicitaban comentarios sobre el particular.

Las autoridades judiciales estadounidenses revelaron en junio las acusaciones federales contra Santoyo. El se entregó a principios de julio a las autoridades en Colombia para que fuera extraditado.

El caso es uno de varios sobre narcotráfico internacional traídos a Estados Unidos y parte de un esfuerzo particular de la oficina del fiscal federal del distrito este de Virginia para aumentar los juicios contra organizaciones criminales internacionales.

En un comunicado, el fiscal federal Neil MacBride dijo el lunes que el juicio contra Santoyo corresponde "un individuo deshonesto que debe rendir cuentas por abandonar sus deberes de proteger al pueblo colombiano para servir a sus propios intereses y a los de narcotraficantes y terroristas".

"Es lamentable que generales de la república tengan que estar en una situación como esta", dijo la canciller colombiana María Angela Holguín al ser consultada por reporteros acerca de la aceptación de cargos por parte de Santoyo en Estados Unidos. "Esperamos que se esclarezca su participación y que esto sea también un campanazo (alerta) para la policía y las fuerzas armadas colombianas".

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Jessica Gresko está en Twitter como http://twitter.com/jessicagresko

A este despacho contribuyó Camilo Hernández desde Bogotá, Colombia.