La ciudad vasca de San Sebastián no volverá a albergar corridas de toros, según informó el lunes su alcalde Juan Karlos Izagirre.

No se trata de una prohibición, como en el caso de Cataluña, sino que la alcaldía decidió no renovar el contrato que permitía la celebración de festejos taurinos en el coso municipal de Illumbe.

El veto estará vigente al menos durante 2013, pero un futuro cambio de alcalde tras las elecciones o la suma de fuerzas de otras formaciones políticas podrían revertir este decisión en los próximos años.

Izagirre, que pertenece a la coalición independentista vasca Bildu, dijo compartir al 100% el discurso antitaurino y aseguró que la instalación se destinará íntegramente a usos deportivos.

"Las corridas de toros no son el eje vertebrador de la fiesta como pudieron serlo hace muchas décadas", dijo Izagirre en rueda de prensa.

El País Vasco es una de las regiones españolas con una afición a los toros bastante estable. Las ferias taurinas de San Sebastián y sobre todo la de Bilbao, que se celebran a mediados de agosto, congregan a las principales figuras del toreo y a mucho público.

La tauromaquia atraviesa un momento muy delicado y su futuro en España está muy cuestionado. La crisis económica está afectando a los empresarios y a los aficionados, que ya no llenan las plazas como antes.

Recientemente, y para fomentar el regreso de los jóvenes a los cosos taurinos, el torero Julián López "El Juli", una de las figuras más destacadas del país, puso en marcha una iniciativa sin precedentes para costear de su bolsillo la mitad del precio de las entradas para los menores de 30 años en las corridas en las que participa.

Además de la crisis, el discurso antitaurino en defensa de los animales también está mucho más extendido. El primer gran paso en esa dirección lo dio Cataluña, que prohibió la celebración de corridas de toros en su territorio a partir de este año, aunque sin embargo autorizó festejos populares con vaquillas.

En marzo, varios grupos en defensa de la tauromaquia presentaron más de medio millón de firmas en el Parlamento para promover una iniciativa legislativa popular que brinde protección legal a las corridas de toros.

El objetivo es declarar la fiesta de los toros como bien nacional de interés cultural y cuenta con el apoyo del gobernante Partido Popular, que se comprometió en su campaña electoral a defender la llamada popularmente como "fiesta".

De prosperar, la iniciativa desactivaría la prohibición de celebrar espectáculos taurinos Cataluña y cualquier otro intento de vetar las corridas de toros en España.