El duque de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, abandonó hoy el centro médico Aberdeen Royal Infirmary (Escocia) tras cinco noches hospitalizado por una infección de vejiga.

El príncipe Felipe, de 91 años, se despidió con un apretón de manos de todo el equipo médico que le ha tratado durante los últimos día, antes de abandonar, sobre las 9.45 horas GMT, el hospital en coche para dirigirse, según la BBC, al castillo de Balmoral, donde se encuentra su esposa.

El marido de Isabel II tuvo que ser trasladado a ese hospital en ambulancia el pasado miércoles debido a una recurrencia de la infección de vejiga que ya sufrió en junio.

Durante su convalecencia, durante la que no ha recibido ninguna visita pues los doctores le recomendaron descansar, la soberana británica y el resto de miembros de la familia real han permanecido en constante contacto telefónico con el duque desde Balmoral.

La salud le ha dado mas de un susto al duque de Edimburgo en los últimos nueves meses, periodo en el que ha tenido que ser ingresado en tres ocasiones.

Felipe de Mountbatten tuvo que ser hospitalizado durante cinco días el pasado 4 de junio en Londres, un día después del inicio de las celebraciones por el Jubileo de Diamantes de su esposa (60 años en el trono), a causa de una infección de vejiga.

El duque se perdió varios festejos organizados para esa ocasión, incluido un macroconcierto celebrado frente al palacio de Buckingham, aunque sí participó en un espectacular desfile fluvial de mil barcos por el río Támesis.

Durante las pasadas Navidades, el esposo de Isabel II fue sometido a una angioplastia para desbloquear una arteria coronaria.