Las autoridades de Estados Unidos han confiscado 150 millones de dólares a una red de blanqueo de dinero proveniente del narcotráfico en la que estaban involucradas entidades financieras vinculadas al grupo chií libanés Hizbulá, anunció hoy la Fiscalía federal del Distrito Sur de Nueva York.

Entre los afectados figura el ya disuelto Banco Líbano-Canadiense (LCB), una de las entidades acusadas de tener vínculos con Hizbulá, que se valía del sistema financiero estadounidense para blanquear el dinero obtenido con el narcotráfico y otras actividades criminales desarrolladas en África Occidental y que luego se mandaba a Líbano.

"El dinero es la sangre que da vida a las organizaciones terroristas y narcotraficantes, y aunque los bancos que blanquean dinero para ellas pueden estar localizados en el extranjero, esto prueba que esos bancos y sus activos no están fuera de nuestro alcance", aseveró en un comunicado el fiscal federal Preet Bharara.

Por su parte, la administradora de la Agencia Antidrogas de EE.UU. Michele Leonhart apuntó que "el sistema bancario fue explotado para blanquear fondos del tráfico de drogas" y dijo que su departamento está "atacando a estos grupos y su infraestructura estableciendo claros lazos entre el narcotráfico y la financiación terrorista".

Entre enero de 2007 y principios de 2011, al menos 329 millones de dólares fueron transferidos desde el banco LCB y otras instituciones financieras a Estados Unidos para la adquisición de vehículos usados que se vendían posteriormente en diferentes países de África Occidental.

Según los términos de la acusación, las ganancias que se obtenían de esa actividad así como del tráfico de drogas se enviaban después a Líbano a través de canales de blanqueo de dinero dirigidos por Hizbulá, detalló la Fiscalía federal en un comunicado de prensa.

En febrero de 2011, la Agencia contra Delitos Financieros (FinCEN), del Departamento del Tesoro, denunció que LCB se dedicaba al blanqueo de dinero proveniente del tráfico de estupefacientes en varios países de Latinoamérica, Europa, África y Oriente Medio.

En septiembre de ese año, la Sociedad General de la Banca en Líbano (SGBL) compró activos del LCB por valor de 580 millones de dólares, 150 de los cuales han quedado bajo custodia en el Banco Francés de Líbano SAL (BLF).

Estos fondos serán transferidos a una cuenta de activos embargados mantenida por la agencia federal del departamento de Justicia estadounidense Marshals Service, a la espera de una resolución sobre esta incautación.