El asilo concedido al fundador de Wikileaks, Julian Assange, ha puesto a Ecuador en la mira mundial, pero la autoridades ecuatorianas afrontan su propio caso de extradición: la de un ex capitán de la policía secreta de Bielorrusia que buscó refugio en este país sudamericano y que es requerido por el gobierno bielorruso.

El australiano Assange, refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres desde el 19 de junio, recibió el asilo el jueves en medio de un interés mundial, lo que, sin embargo, no ha ocurrido con el ex oficial bielorruso Aliaksandr Barankov, que llegó en 2009 a Ecuador, donde pidió refugio. Actualmente permanece detenido sin mayor difusión periodística.

Es pedido en extradición por el régimen del presidente Alexander Lukashenko. Sobre el ex oficial pesa una orden de detención cursada a través de la Interpol. El afectado, de 30 años de edad, asegura que si retorna a Bielorrusia corre el riesgo de represalias de toda índole.

La AP pudo entrevistar telefónicamente a Barankov en su lugar de reclusión, con autorización de las autoridades carcelarias.

Contó que llegó a Ecuador en agosto del 2009 huyendo de las autoridades de su país, que lo acusaron de fraude y corrupción luego de que descubriera una red de contrabando de petróleo en la que estaban involucrados funcionarios y familiares del presidente Lukashenko, según dice.

Manifestó que primero huyó hacia Egipto, y al verificar en internet que Ecuador es un país que no exige visa a los extranjeros, decidió llegar a Quito.

El gobierno de Bielorrusia buscó su extradición en octubre del 2011, pero la Corte Nacional de Justicia (CNJ), la negó aduciendo que no se presentaron los documentos probatorios de las acusaciones.

El 7 de junio fue detenido en Quito por segunda vez, por problema de documentación identificatoria.

"Estoy en una cárcel, pero estoy mejor que en Bielorrusia, porque aquí no hay nada de torturas, aquí no hay muertes", destacó en un mal español.

Manifestó que "no quiero que me extraditen, quiero que ecuatorianos abran los ojos y vean qué me pasa, todo cambió desde que vino presidente Lukashenko". Teme que lo maten en prisión.

"Ellos me acusan de fraude y corrupción, igual que a 370 personas que busca la Interpol, es fácil acusar de eso, porque policía, corte y fiscalía son empleados del presidente (Lukashenko) y de la familia de él", afirmó.

Añadió que llegaron al extremo de hacer falsas acusaciones a "mi mamá, mi tía, a gente que ayuda a salir del país".

Bielorrusia no tiene embajada en Ecuador.

El expediente, al que tuvo acceso AP, señala que Barankov en complicidad con otra persona reiteradamente recibió dinero de la empresa Total Oil, aduciendo que lo entregaría a funcionarios de organismos de control, que supuestamente investigaban hechos de corrupción.

Una fuente de la Corte Nacional de Justicia, que pidió no ser identificado porque no estaba autorizado para dar información, dijo a la AP que "la decisión (sobre la extradición) será anunciada la próxima semana, posiblemente el martes. Nos han pedido la extradición, aunque Barankov no tiene una condena en su país. Está siendo procesado por fraude y soborno".

"No podrá ser condenado a muerte ni a cadena perpetua por que hay una garantía firmada por el gobierno bielorruso, en la cual nos garantiza eso, la garantía se entregó durante la visita (a Quito) del presidente Lukashenko a finales de junio", precisó.

Consultado, si puede ser extraditado a pesar de que Barankov tiene la condición de refugiado, respondió que "si, de acuerdo con nuestras leyes, sí puede ser extraditado".

El abogado del Barankov, Fernando Lara, dijo a la AP que en caso de que se autorice la extradición "queda en manos del presidente (Rafael) Correa aceptar o negar esa decisión, es potestad del primer mandatario".

La AP llamó a la presidencia, pero ni el jefe de estado ni sus voceros se pronunciaron en este caso.

La compañera sentimental de Barankov, la ecuatoriana Mabel Andrade, expresó a la AP que el bielorruso lleva detenido más de 70 días.

"Estábamos más o menos tranquilos hasta que llegó el presidente Lukashenko, de inmediato las autoridades ecuatorianas no le quisieron renovar su carnet de identificación (a Barankov) y no nos han dado ninguna explicación", aseguró la mujer.

Dijo si es extraditado lo esperarían "tortura y pena de muerte a pesar de los ofrecimientos de Lukashenko, (hechos que) ya han sido denunciadas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos".

El ex capitán bielorruso fue detenido por primera ocasión en Ecuador el 1 de junio del 2010, al caducar los 90 días del ingreso como turista. Salió libre 55 días después al recibir la condición de refugiado. El estado ecuatoriano consideró entonces que las pruebas presentadas demostraban que era un perseguido político.

En Minsk, la capital bielorrusa, un funcionario del Ministerio del Interior confirmó que Barankov era un ex agente de policía, pero se negó a decir cuál es el trabajo o las responsabilidades que tenía. El funcionario se negó a ser identificado por su nombre.

Yelena Krasovskaya-Kasperovich de Minsk de la organización de derechos humanos Platforma dijo a la AP que Barankov les pidió su ayuda.

Mencionó que Barankov "no dijo ni una palabra acerca de la naturaleza de los secretos que están en su posesión". Sólo dijo que la información que tiene es "explosiva" y se refiere a altos funcionarios bielorrusos.

"La persistencia con que las autoridades bielorrusas están exigiendo la extradición Barankov es alarmante", dijo Krasovskaya-Kasperovich. Esta podría ser la prueba de que él sabe los secretos de Lukashenko".

En este caso, es muy peligroso para él estar en Bielorrusia", agregó.

"No hay juicio justo ni poder judicial independiente en Bielorrusia, por lo que este hombre no tiene nada que esperar, y Bielorrusia no es seguro para él", dijo a la AP Valentin Stefanovich, del grupo Vyasna de derechos humanos con sede en Minsk. "Cualquiera que se atreva a desvelar los secretos de Lukashenko está en peligro."

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Contribuyeron con esta nota los periodistas de AP, Yuras Karmanau, desde Minsk, Belarus y Frank Bajak desde Lima.