Una corte de apelaciones escuchó el lunes el alegato del fiscal en el caso del estadounidense Jason Puracal, quien ha apelado su condena a 22 años de prisión por participación en actividades de narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado.

El defensor de Puracal, Fabrith Gómez, dijo a la AP que los magistrados de la Corte de Apelaciones de la provincia de Granada, ubicada a unos 45 kilómetros al suroriente de la capital, escucharon los argumentos del fiscal Rodrigo Zambrana, quien respondió a los agravios que presentaron los abogados defensores de los acusados en el inicio de audiencia de apelación el pasado 16 de agosto.

"El fiscal Zambrana ha hecho su exposición tratando de rebatir nuestras pruebas y nosotros hemos respondido a cada uno de sus argumentos", dijo Gómez.

Puracal y 10 nicaragüenses fueron declarados culpables de pertenecer a una banda del crimen organizado dedicada al traslado de drogas y al lavado de dinero y condenados a 22 años de prisión por un tribunal de primera instancia en agosto del año pasado.

Gómez informó que Janis Puracal, hermana del estadounidense quien se encuentra en Nicaragua en la búsqueda de su liberación, está presente en la Corte de Apelaciones pendiente de lo que ocurre con el caso de su hermano.

"Ella confía en que se hará justicia, ha sido una lucha muy grande y cree que su hermano va a ser liberado de los cargos, porque es inocente", dijo el abogado de Puracal.

Gómez considera que su cliente es inocente de los delitos que le señalan al no demostrarse en el juicio los delitos impugnados por la Fiscalía, con evidencias presentadas por la Policía Nacional.

"Faltan las contestaciones de los defensores de otros acusados en el caso y el fiscal tendrá la oportunidad de presentar su dúplica, es decir falta tiempo", dijo el defensor de Puracal, quien indicó que es difícil que la audiencia concluya el lunes debido a que falta evacuar varias gestiones pendientes que ve difícil se logren a tiempo.

El caso Puracal ha suscitado interés de autoridades de Estados Unidos en Managua y Washington, las cuales por medio de diversas voces han pedido una revisión del caso, ya que consideran que no hay evidencias de culpabilidad en su contra.