La chilena Enersis, la matriz de inversiones de Endesa España en Latinoamérica, pidió a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), aclarar algunas dudas "regulatorias y de interpretación" respecto a su aumento de capital por 8.020 millones de dólares.

La petición está consignada en una carta firmada por su gerente general, Ignacio Antoñanzas, enviada el pasado 10 de agosto al ente regulador, documento que sólo hoy se difundió.

"Dado que Enersis es una empresa cotizada y que sus acciones pueden verse afectadas por la incertidumbre en la operación, la compañía solicita absolver, a la mayor brevedad posible, las dudas regulatorias y de interpretación que se suscitan", señaló en la misiva Antoñanzas.

En el texto, el alto ejecutivo de la compañía indica que "el fin de la acción aclaratoria" sería informar al mercado sobre la forma de verificar la operación y los plazos para ejecutarla.

El holding eléctrico chileno espera superar pronto las trabas que ha enfrentado tras el anuncio de esta operación, especialmente de las administradoras de fondos de pensiones (AFP) de Chile, poseedoras de un 13 % de los títulos, que han manifestado públicamente dudas sobre el valor real de los activos de Endesa Latinoamérica y del destino del dinero que se recaudará.

Las AFP solicitaron la intervención de la SVS, que el pasado 3 de agosto señaló que consideraba que en la operación existía un conflicto de intereses y recomendó que se rigiera por la Ley de Sociedades Anónimas.

El pasado 25 de julio, Endesa Latinoamérica, filial en la región de Endesa España, controladora de Enersis, traspasaría al grupo chileno sus participaciones en 13 activos, tasados en 4.862 millones de dólares (3.935 millones de euros), mientras que los accionistas minoritarios aportarían los 3.158 millones de dólares (2.556 millones de euros) restantes.

La eléctrica, propiedad en un 92,6 % de la italiana Enel, señaló que el aumento de capital en Enersis tiene el objetivo de convertir a su filial chilena en "el exclusivo vehículo de inversión del grupo para toda Latinoamérica".

Sin embargo, tras el cuestionamiento de las AFP, la SVS se pronunció y señaló que la operación era entre partes relacionadas y solicitó reformular la propuesta.

Además, la compañía debió suspender la junta de accionistas programada para el 13 de septiembre, en la que se sometería a votación el aumento de capital.

En este sentido, Antoñanzas solicitó a la SVS la "factibilidad" de que el directorio convoque a una nueva junta de accionistas que se pronuncie sobre esta operación.