El primer secretario del consulado egipcio en la ciudad oriental libia de Bengasi, Abdelhalim Rifai, escapó hoy de un atentado al estallar una bomba que había sido adosada a su vehículo, si bien la explosión solo causó algunos daños materiales, indicaron a Efe fuentes libias de seguridad.

Según las fuentes, la bomba, de baja potencia, había sido colocada en los bajos del vehículo del diplomático egipcio pero estalló cuando aún no se encontraba ningún ocupante en el interior.

Este atentado fallido se produce 24 horas después de que dos personas resultaron muertas y cuatro heridas por la explosión de dos coches bomba en el centro de Trípoli, sin que hasta ahora ningún grupo se haya atribuido esas acciones.

Desde hace varias semanas Bengasi, la ciudad en la que se originó la rebelión que hace un año acabó con el régimen del coronel Muamar El Gadafi, lleva sufriendo una ola de atentados que han causado varios muertos, entre ellos un general destinado en el Ministerio de Defensa.