La Policía Metropolitana de Londres aseguró hoy a Efe que "no entró" y "no intentó entrar" en la embajada ecuatoriana de Londres este miércoles para detener al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, tal y como ha afirmado el australiano.

El periodista, asilado político del Gobierno de Ecuador desde este jueves y refugiado en la embajada ecuatoriana de Londres desde el pasado 19 de junio, hizo hoy una comparecencia pública en un balcón de ese edificio ante una enorme expectación de la prensa y simpatizantes.

Frente a decenas de agentes de policía, en su discurso, el exhacker, de 41 años, que no puede abandonar el perímetro de la legación, pues de hacerlo será arrestado por la policía, acusó a los agentes de haber entrado en esa embajada el pasado miércoles.

Según él, la policía solo desistió de proceder a su detención ante la presencia de testigos.

"Podía oír a equipos de policía revoloteando dentro del edificio, que habían entrado por la salida de emergencia, pero sabían que iba a haber testigos", dijo Assange, requerido por Suecia, que le quiere interrogar en relación a delitos sexuales contra dos mujeres que él siempre ha negado.

Assange no puede abandonar la legación de Ecuador, pues al solicitar la ayuda de ese Gobierno violó las condiciones de su arresto domiciliario, con lo que sería detenido de forma inmediata, y teme que si le entregan a Suecia, desde allí será extraditado a EEUU, el país más afectado por las filtraciones de WikiLeaks.

Según el fundador del controvertido portal, que filtró miles de cables diplomáticos confidenciales con información comprometida de algunos Gobiernos, "si el Reino Unido no tiró la otra noche por la borda las Convenciones de Viena, es porque el mundo estaba mirando".

Por su parte, un portavoz de Scotland Yard aseguró hoy a Efe que la policía "no entró" y "no intentó entrar" dentro de la legación de Ecuador y que las afirmaciones hechas por Assange "no son ciertas".

Las declaraciones del activista se produjeron después de que hablara a las puertas de la embajada su abogado, el exjuez español Baltasar Garzón, quien aseguró que su cliente nunca ha rehuido a la justicia sueca, pero que exige garantías mínimas de que no será extraditado a un tercer país si le llevan al país escandinavo.