Cientos de miles de electores acudieron a los centros de votación en Puerto Rico el domingo para decidir dos enmiendas a la Constitución de la isla a través de un referendo que divide drásticamente a los habitantes del territorio estadounidense.

Se vota la posibilidad de disminuir el tamaño de la legislatura en casi el 30% como parte de una medida para reducir costos y la de permitirle a los jueces el derecho a negar la fianza en ciertos casos de homicidio. En la actualidad Puerto Rico es el único sitio del hemisferio occidental en el que todo mundo tiene derecho a una fianza sin importar el tipo de delito que haya cometido.

Las personas acudieron a votar caminando, en vehículo, bicicletas, monopatines y hasta en sillas de ruedas, y se formaron para entrar, algunas veces bajo un inclemente sol.

"Este es uno de los referendos más importantes en muchos años", dijo Alexandra Beltrán, habitante de San Juan.

La isla de casi 4 millones de personas reportó un récord de 1.117 homicidios el año pasado, al tiempo que la violencia relacionada con las drogas aumenta.

Los centros de votación cerraron el domingo por la tarde, pero las autoridades electorales todavía no informan cuántos de los 2,3 millones de electores registrados participaron. Con 113 de 1.643 casillas contadas, los primeros resultados mostraban que 51% votó a favor de reducir la legislatura y 50% votó a favor de limitar las fianzas.

Si es aprobada, la enmienda sobre las fianzas entraría en vigencia a fin de mes, mientras que la reducción del tamaño de la legislatura sería efectiva a partir de enero de 2017.

La comisión electoral esperaba una elevada participación de los votantes empadronados.