Los cambios dentro de la organización de los Astros de Houston continúan y esta vez en el cargo de manejador del equipo tras ser despedido Brad Mills y dos de sus entrenadores.

Los Astros, que tienen la peor marca de las Grandes Ligas (39-82) después de haber estado todo el verano traspasando a los jugadores más valiosos, ahora pensaron que había llegado el turno a Mills, que dirigía al equipo por tercera temporada.

La decisión de los ejecutivos de los Astros fue dada a conocer esta noche a través de un correo electrónico enviado a los medios de comunicación después que el equipo perdió por paliza de 12-4 ante los Diamondbacks de Arizona.

Los Astros también despidieron al entrenador de bateo Mike Barnett y al de primera base Bobby Meacham.

El equipo de Houston de la Liga Nacional informó que el gerente general Jeff Luhnow, en su primer año al frente del equipo, dará a conocer el domingo en rueda de prensa al que será el nuevo manejador interino y los entrenadores que lleguen también de forma provisional para ocupar el puesto de bateo y primera base, respectivamente.

Los jugadores no fueron notificados directamente por los directivos del equipo de la decisión de los despidos antes que abandonasen las instalaciones del Minute Maid Stadium, de Houston, que fue donde se disputó el partido.

Mills se convirtió en el primer manejador de las Grandes Ligas que este año es despedido y se va de los Astros sin haber tenido marca ganadora en las dos temporadas anteriores en el cargo.

Durante la primera temporada consiguió marca de 76-86 y en la segunda bajó a 56-106, la peor en la historia de los Astros, sin que pudiese mejorar el rendimiento de la novena de Houston que anteriormente tuvo a Cecil Cooper, que también fue despedido durante la temporada, como le sucedió a su predecesor Phil Garner.

Los Astros no tuvieron un buen comienzo de temporada y luego durante el verano comenzaron los traspasados de los jugadores más importantes para reducir 40 millones en los gastos de salarios y en la actualidad el coste de la nómina es de sólo 21,3 millones de dólares.

El cerrador dominicano Francisco Cordero y Jed Lowrie, dos de los actuales jugadores mejor pagados de los Astros, están puestos en la lista de lesionados.

Sólo el jardinero Ben Francisco es el único pelotero en activo que tiene un salario superior a los 750.000 dólares.

Luhnow traspasó el 4 de julio al primera base panameño Carlos Lee a los Marlins de Miami para comenzar la reconstrucción del equipo bajo el nuevo dueño Jim Crane.

Desde que Lee dejó al equipo, los Astros sólo han ganado siete partidos de los 39 que han disputado, incluyendo una racha de 12 derrotas consecutivas, la peor en la historia del equipo.

Tras la salida de Lee continuaron las de los lanzadores J.A. Happ, Brandon Lyon, David Carpenter, Brett Myers y el dominicano zurdo Wandy Rodriguez para al final también traspasar al tercera base Chris Johnson a los Diamondbacks.

Los cambios dejaron a Mills con la plantilla más joven de las Grandes Ligas y con el compromiso de tratar que los inexpertos peloteros pudiesen hacer pequeñas cosas de cara a ir mejorando y comenzar a ganar más partidos.

Pero su filosofía no resultó y las derrochas continúas, incluyendo racha de 4-34, no le han dejado más opción a la directiva que despedirlo del campo y más después de ver como los Diamondbacks la pasada noche les anotaron nueve carreras en el quinto episodio.

Crane compró a los Astros por valor de 615 millones de dólares, en una transacción económica que exige que para la próxima temporada regular del 2013, el equipo de Houston tendrá que jugar dentro de la División Oeste de la Liga Americana.

El nuevo dueño de los Astros, que le compró el equipo a Drayton McLane, pensó que comenzar a hacer algunos cambios sería bueno para el equipo, pero nunca que tuviese las consecuencias negativas que ahora se han dado.

"Nunca pensamos que pudiesen ser tan malo para la marcha del equipo", comentó recientemente Crane al valorar el efecto de los traspasos.

Mills llegó a los Astros después de haber sido entrenador reserva de los Medias Rojas de Boston durante seis temporadas y fue la segunda opción del equipo de Houston que antes le había ofrecido el trabajo al dominicano Manny Acta, pero lo rechazó y aceptó el puesto con los Indios de Cleveland.

"No hay mucho que decir, los traspasos no ayudaron a que mi trabajo fuese en marcada en una transición progresiva sino que se toman decisiones en las que solo te dicen las cosas que hay que hacer en ese momento y conseguir victorias con jóvenes sin experiencia en el deporte del béisbol no es posible", comentó Mills antes que fuese despedido.