El exministro de Exteriores alemán Joschka Fischer acusó a la canciller Angela Merkel de no pensar en dimensiones europeas y de reaccionar tarde ante la crisis de la eurozona, lo que ha terminado por agravar la situación.

"El Gobierno actúa pensando sólo en dimensiones nacionales y no europeas y ha reaccionado tarde y tímidamente, va a la saga de los problemas y su política no es estratégica sino marcada por la crisis", dijo Fischer en una entrevista que publica hoy el dominical "Bild am Sonntag".

"Al final, lo que suele resultar de ello es la variante más cara. Al comienzo, Grecia era un problema de 50.000 millones de euros, ahora tiene otras dimensiones", agregó.

Frente a la crisis actual, según Fischer, hay tres opciones. La primera sería intentar mejorar la construcción europea actual pero el histórico líder de Los Verdes considera "ilusorio" pensar que con ello se podría sobrevivir a la crisis.

La segunda sería abandonar el euro, lo que Fischer califica de "catástrofe".

La tercera, a favor de la cual se pronuncia, sería una profundización de la unión monetaria, que debería incluir la emisión de eurobonos, reformas estructurales y una armonización de la política fiscal y social.

"Los presupuestos de los Estados de la eurozona tienen que elaborarse a partir de principios comparables. La política fiscal tiene que armonizarse al igual que los sistemas de seguridad social. No es viable que en un país la gente se jubile a los 60 años y en otro a los 67", dijo Fischer.

El exministro considera "correcto" que Alemania pague por el proyecto europeo puesto que es uno de sus principales beneficiarios.

"El euro es más que un símbolo. Y el hecho de que Alemania pague por Europa lo considero correcto porque somos sus grandes beneficiarios", dijo.

Fischer fue ministro de Exteriores y vicecanciller alemán entre 1998 y 2005, durante la coalición rojiverde presidida por el canciller Gerhard Schröder.