Dos coches bombas fueron detonados el domingo en Trípoli y mataron a dos personas, además de herir a varias más, dijo un funcionario de seguridad.

La primera bomba fue detonada junto a una calle principal cerca de una academia militar utilizada como base por las antiguas fuerzas insurgentes, según un funcionario que habló bajo condición del anonimato por no estar autorizado a dialogar con la prensa.

Treinta minutos después, un taxi estacionado en un callejón aledaño al Ministerio del Interior fue detonado e hirió a siete personas. El funcionario indicó que un tercer vehículo cargado con explosivos fue descubierto cerca del ministerio, pero fue desactivado.

Los atentados tuvieron lugar la víspera del primer aniversario de la caída de Trípoli. El 20 de agosto del 2011, los insurgentes que iniciaron un levantamiento popular de ocho meses para derrocar al régimen de Moamar Gadafi liberaron la ciudad.

Gadafi fue capturado y muerto en octubre, pero muchos libios están convencidos de que algunos de sus colaboradores siguen prófugos en el país.

Las autoridades culparon de los atentados a los seguidores de Gadafi, e indicaron que éstos planeaban ataques para sembrar el miedo entre la población y evitar el país vuelva a la normalidad.

"Hago plenamente responsables a los antiguos ayudantes del régimen de esta acción tan cruel", dijo el viceministro del Interior Omar al-Jadrawi, cuando visitaba uno de los lugares de las explosiones. Agregó que "el mismo tipo de bombas y las mismas técnicas y equipos" fueron utilizadas en ataques anteriores en Trípoli con el uso de vehículos cargados de explosivos.

Las autoridades municipales de seguridad fueron colocadas en máxima alerta tras los atentados, ocurridos horas antes de las plegarias musulmanas en la plaza principal de Trípoli con ocasión de la festividad de Eid al-Fitr, que marca el fin del mes de ayuno del Ramadán.