Belleza animal, etiqueta y sombreros. Una fusión impregnada por el sello británico del Royal Ascot que empiezan a importar hipódromos de todo el mundo. Las carreras de caballos se han convertido en un escaparate que trasciende lo deportivo, donde equinos y espectadores compiten en elegancia.

El Hipódromo de la Zarzuela de Madrid, el Jockey Club de San Paulo en Brasil, el Hipódromo Argentino de Palermo en Buenos Aires o el de Meydan en Dubai son también escenarios donde conviven acontecimientos sociales, moda y deporte.

La elección del tocado para las mujeres, complemento optativo en muchos hipódromos pero indispensable en el encuentro deportivo que se celebra en los terrenos de la Reina Isabel II desde hace tres siglos, condiciona tanto el peinado como la indumentaria y los tonos que visten las mujeres que asisten a estas carreras.

Eduardo Sánchez, gerente de Dessange Paris, en Madrid, explica a EFEstilo la importancia de adecuar el aspecto de la clienta al evento al que asiste: una noche de verano en la hípica, con cinco carreras por delante, aderezada con apuestas, música y cócteles. Y sombreros.

Y pone un ejemplo, con una joven sentada en el tocador. "En este caso estamos en el hipódromo" y queremos "traer a Madrid el Ascot inglés", por eso "vamos a adaptar" su indumentaria "casual" con un recogido trenzado, para colocar un tocado de plumas negras y blancas, explica mientras prepara el cabello de la modelo.

"Se puede llevar suelto, con un moño alto o italiano", dice el estilista, quien recuerda que lo fundamental es "pensar siempre en el volumen que tiene el tocado".

El uso del sombrero en actos sociales y en la hípica es cada vez más frecuente, no solo en Inglaterra. Así lo admiten muchos diseñadores y lo reivindican desde la Asociación de Sombrereros de España. Su presidenta, Charo Iglesias, recuerda que "en los comercios hace quince años no veías un sombrero en una zapatería. Ahora ves sombreros, eso es muy significativo".

"Estamos aconsejando a las mujeres qué ponerse, qué tocado les queda mejor", continúa, queremos "que se atrevan un poquito" con un tocado pequeño, "que sea divertido, bonito y sobre todo con el que se sienta muy guapa".

Para la sombrerera Eva Sánchez, "Ascot es un referente que ha ayudado mucho a la industria en Inglaterra", por eso la carrera es igualmente un "referente de moda", asegura. "También a los pequeños artesanos en España nos ayuda" que se extienda el uso del sombrero, con la diferencia de que "tenemos nuestro propio carácter y nuestra identidad".

La elegancia y el "glamour" que rodean este encuentro ecuestre en Inglaterra tiene seguidores mundiales y el público recurre a sus diseñadores favoritos para lucir el mejor sombrero, como el irlandés Philip Treacy, creador de tocados para Catalina Middleton, Sarah Jessica Parker o Lady Gaga, entre otras.

Treacy, que revela que no se necesita seguridad para llevar un sombrero porque es este complemento el que dota de confianza a quien lo luce, no es amigo de protocolos, pero para él los caballos y los sombreros son una alianza perfecta.

"Ir a las carreras se trata de pasar un buen día fuera. Y llevar un sombrero hace tu día mejor", indica. "Consiste en arreglarse y sentirse bien con uno mismo, los sombreros tienen que ver con ese sentimiento".

Y sobre todo, vaticina: "La gente cree que no quiere llevar un sombrero, pero cuando se lo pone y va allí piensa... '¡Me gusta!'. En eso consiste un sombrero".

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Beatriz Rodríguez