Un atacante suicida se hizo volar con explosivos durante el funeral de un policía en el sur de Rusia y dejó siete agentes muertos y 12 gravemente heridos, dijeron el domingo las autoridades.

El funeral se efectuaba en la casa de un agente al que rebeldes mataron a tiros la noche anterior en Ingusetia, una de las repúblicas predominantemente musulmanas en la conflictiva región del Cáucaso Norte en Rusia.

En la cercana república de Daguestán, dos hombres armados y enmascarados irrumpieron en una mezquita chií durante las oraciones vespertinas del sábado y abrieron fuego, dijo la policía. Ocho personas quedaron heridas.

Los chiíes son una minoría en Daguestán en todo el Cáucaso Norte, donde una insurgencia islámica lleva años luchando. Los combatientes efectúan casi a diario ataques contra la policía y otras autoridades.

Los ataques ocurrieron en momentos en que los musulmanes en Rusia y el resto del mundo se preparaban para la festividad con la que llega a su fin el mes sagrado del Ramadán.

La policía que investigaba el tiroteo en la mezquita en la ciudad de Khasavyurt encontró una bomba casera de gran tamaño y logró desactivarla el domingo por la mañana, dijo Vyacheslav Gasanov, vocero de la policía de Daguestán. Con frecuencia los insurgentes han instalado bombas que explotan cuando la policía investiga un tiroteo u otro tipo de ataque.

En Ingusetia, el gobernador Yunus-Bek Yevkurov dijo que los milicianos habían matado al oficial de policía para que el atacante suicida estuviera al día siguiente en el funeral.

En Moscú, decenas de miles de musulmanes se congregaron en las calles afuera de la mezquita principal de la capital rusa para realizar sus oraciones matutinas. Se calcula que unos dos millones de musulmanes, la mayoría del Cáucaso Norte y otros lugares de la extinta Unión Soviética, viven en Moscú, cuya población asciende a 11,5 millones de personas.

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Arsen Mollayev en Makhachkala, Rusia, contribuyó con este despacho.