El intercambio de acusaciones personales entre los presidentes de los dos mayores clubes de Portugal, Benfica y Oporto, ha "calentado" el inicio de la Liga lusa este fin de semana y daña unas relaciones entre ambos ya de por sí muy tensas.

En declaraciones divulgadas hoy por medios lusos, el máximo responsable del Benfica, Luís Filipe Vieira, recordó la relación de su homólogo en el Oporto, Nuno Pinto da Costa, con un caso de corrupción y compra de árbitros -el llamado "Silbato Dorado"- por el que fue condenado por la justicia deportiva y exculpado posteriormente por la justicia ordinaria en 2008.

"Vergüenza es ser condenado por corrupción deportiva. Vergüenza para el país fue saber que hubo quien corrompió a los árbitros con prostitutas y otras estratagemas. Vergüenza fue que todos supiésemos qué pasó, cuándo y cómo ocurrió, pero que la Justicia portuguesa haya preferido ignorar los hechos", lanzó Vieira.

El presidente habló así en un acto con aficionados como respuesta a las reacciones llegadas desde Oporto sobre la posible sanción al defensa y capitán del Benfica Luisao, a quien la Federación lusa de Fútbol ha abierto un proceso disciplinario por un incidente con un árbitro alemán ocurrido en un amistoso hace una semana.

Pinto da Costa declaró a principios de semana que lo ocurrido era "uno de esos episodios que le hacen al fútbol tener mala imagen" y ayer mismo aseguró sobre la decisión que debe tomar la Federación -sobre si exonera o sanciona al jugador- que espera que el organismo "haga cumplir los reglamentos".

Las declaraciones del presidente del Oporto indignaron a Vieira, que acusó también indirectamente a Pinto da Costa de tener "salarios sin pagar", "intimidar a personas de su propio club porque piensan de forma diferente", "agredir a periodistas por tener opinión" e incluso "amenazar a futbolistas cuando no quieren renovar o ser cedidos".

"Es una vergüenza saber que algunas personas gozan de total impunidad en Portugal", recalcó el presidente del Benfica.

Por su parte, Pinto da Costa enmarcó las descalificaciones de Vieira en el contexto de su campaña electoral por las elecciones presidenciales que celebra el Benfica el próximo mes de octubre y dijo no querer responderle, aunque dejó igualmente un "recado" a su rival.

"Vergüenza tendría yo si hubiese sido condenado por robo", señaló el presidente del Oporto al referencia al pasado judicial de su homólogo en el conjunto lisboeta.

Las declaraciones de los líderes de ambos equipos se producen durante el fin de semana en el que arranca de nuevo la Liga lusa de fútbol y reflejan el deteriorado estado en el que se encuentran las relaciones institucionales entre ambos clubes, con continuas acusaciones.

La pasada temporada, los dirigentes del Benfica vertieron duras críticas sobre el arbitraje en Portugal, especialmente tras el duelo que enfrentó a los dos equipos en Lisboa y que acabó con victoria del Oporto tras un polémico gol de Maicon, e insinuaron la existencia de una conjura para permitir a los "dragones" volver a ganar el título de Liga.