En un informe mordaz y extremadamente crítico, los legisladores británicos dijeron el sábado que el ex director general de Barclays Bob Diamond brindó una declaración "muy selectiva" durante una audiencia parlamentaria sobre el escándalo de la manipulación de una tasa de interés clave.

En su exposición sobre el caso, la Comisión de la Tesorería del Parlamento exigió cambios drásticos en la regulación de la industria bancaria y pidió más facultades para reguladores y autoridades a fin de que puedan combatir esas ofensas.

Estados Unidos y los organismos británicos multaron a Barclays con 453 millones de dólares por ofrecer información falsa para calcular la tasa interbancaria ofrecida en Londres (LIBOR por sus siglas en inglés), una referencia que fija el costo de una amplia gama de instrumentos financieros, como hipotecas.

La comisión criticó tanto al Banco de Inglaterra como a la Autoridad de Servicios Financieros por no descubrir antes la manipulación de la tasa y agregó que era muy improbable que esa práctica estuviera confinada a un solo banco.

"La manipulación sostenida del índice de referencia ha dañado extensamente la reputación de Gran Bretaña. La confianza pública en los bancos es mínima", dijo el presidente de la comisión Andrew Tyrie.

"Son necesarias mejoras urgentes en la forma que son dirigidos los bancos y en la que son regulados, para que se restaure la confianza del público y los mercados. La manipulación no fue descubierta ni por la ASF ni el Banco de Inglaterra. Es algo deplorable", agregó.

Tyrie dijo que su comité pidió mayores multas para las empresas que no cooperen con los reguladores, lo que facilitaría encausar las ofensas por acuerdos ilegales sobre las tasas, al mismo tiempo que fortalecería los poderes del Banco de Inglaterra, criticado por su credulidad y "relativa ineficacia" en la manipulación de la tasa LIBOR.

En una comparecencia de julio ante la comisión, Diamond insinuó que un ejecutivo del Banco de Inglaterra animó a Barclays a manipular la información sobre la tasa, una acusación que el banco central británico rechazó de plano.

Los legisladores se mostraron convencidos de que Diamond mintió en su comparecencia.

"Las comisiones selectas tienen derecho a esperar honestidad y franqueza de los testigos que comparecen. La actitud del señor Diamond, en ocasiones muy selectiva, no llegó ni de lejos a las normas esperadas por el Parlamento, especialmente de testigos tan experimentados y veteranos", insistió Tyrie.