El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, reconoció hoy que el fallo de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) que avala las elecciones de 20 magistrados anuladas en junio pasado no resuelve la crisis institucional que vive el país por dicha suspensión.

"La sentencia emitida por la CCJ no va a resolver el problema" porque la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) se niega a acatarla, manifestó Funes en su programa radiofónico sabatino "Conversando con el Presidente".

Sin embargo, el mandatario expresó su "optimismo" en que pronto se logre un acuerdo en las negociaciones que los partidos políticos mantienen desde el 24 de julio con su mediación.

El pasado jueves, la CCJ, con sede en Managua, declaró inaplicables las sentencias de la Sala de lo Constitucional que el 5 de junio anularon las elecciones de magistrados de la CSJ hechas en 2006 y en abril de este año, cinco propietarios y sus respectivos suplentes en cada caso.

Cada tres años debe renovarse un tercio de los 15 miembros de la CSJ, que así cumplen períodos escalonados de nueve años.

La Constitución salvadoreña no establece cuándo debe elegirse a los magistrados, pero la Sala consideró que una misma legislatura no puede hacerlo en dos ocasiones y que las que terminaron en 2006 y en abril pasado ya habían cumplido ese trámite.

Según la sentencia de la CCJ, "la elección de los nuevos magistrados es correcta", dijo el jueves a Efe en Managua una fuente de ese organismo.

Pero la Sala reiteró ayer en una resolución "la inaplicabilidad de todas las actuaciones de la CCJ" relacionadas con las elecciones de magistrados.

La Sala también rechazó en junio unas medidas cautelares de la CCJ que suspendían los fallos contra los magistrados por mientras emitía la sentencia.

Funes puntualizó hoy que "la sentencia no va a resolver el problema", sino que "se resuelve políticamente, no jurídicamente", porque los miembros de la Sala "se empeñan en insistir (...) que la CCJ no tiene jurisdicción".

Advirtió de que, como la Asamblea Legislativa sí reconoce a la CCJ, "lo más seguro es que los diputados acusen a los magistrados de la Sala de lo Constitucional de desacato".

El Parlamento acordó anoche, con el voto favorable de 50 de los 84 diputados, "dar cumplimiento" al fallo del tribunal centroamericano, señaló un comunicado de la Asamblea divulgado hoy.

Agregó que la Asamblea también acordó "requerir a los órganos Ejecutivo y Judicial, así como a los funcionarios públicos que resultan directamente involucrados en el cumplimiento de la sentencia, a que se proceda inmediatamente al cumplimiento".

La Corte Centroamericana emitió su sentencia el jueves al resolver un recurso de conflicto entre poderes del Estado presentado el 21 de junio por el Parlamento salvadoreño contra la CSJ.

El conflicto enfrenta en el plano político al gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y varios partidos minoritarios con el opositor Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, derecha), los primeros a favor de las elecciones de magistrados y este último en contra.

Según Funes, las negociaciones están "en el último escalón" para llegar a un acuerdo político y precisó que el único punto pendiente es quién será el nuevo presidente de la CSJ y de la Sala de lo Constitucional, cargos que ocupó Belarmino Jaime hasta el 15 de julio.

Explicó que el FMLN y sus aliados insisten en que se mantenga a Ovidio Bonilla, elegido en abril, pero ARENA lo rechaza, y aclaró que las negociaciones siguen al margen del fallo de la CCJ.

Los partidos hasta el momento sólo han alcanzado dos acuerdos parciales: ratificar a los magistrados de 2006 y escoger a los de 2012 entre los mismos 11 propuestos en abril.

La crisis ha dejado a El Salvador con dos cortes supremas de justicia: una integrada por los magistrados cuyas elecciones fueron anuladas, presidida por Bonilla, y otra por la Sala de lo Constitucional ampliada con suplentes, encabezada por Florentín Meléndez, a quien Jaime dejó como "provisional".