Los mineros en huelga deben volver al trabajo el lunes o de lo contrario enfrentarán el despido de la mina de platino donde una rivalidad entre sindicatos derivó en violencia que dejó 44 muertos en una semana, advirtió la empresa Lonmin PLC.

En uno de los peores despliegues de violencia del Estado en Sudáfrica desde que en 1994 terminó el apartheid, 34 mineros murieron a tiros a manos de la policía.

El presidente Jacob Zuma declaró una semana de luto nacional a partir del lunes para conmemorar las vidas de todos los sudafricanos que han muerto de manera violenta, especialmente los 44 que perecieron en la mina Marikana.

"El país está conmocionado y adolorido", dijo Zuma en un comunicado. "Esta semana debemos reflexionar en la santidad de la vida humana ... debemos evitar señalar y recriminar a nadie. Debemos unirnos en contra de la violencia venga de donde venga".

Cientos de operadores de perforación se han emplazado en una huelga ilegal entre la fuerza laboral de 28.000 personas. La amenaza de violencia se mantiene vigente.

Lonmin había ordenado inicialmente a los mineros que volvieran a trabajar el viernes. Después del tiroteo cambió la fecha para el lunes, explicó la portavoz Sue Vey.

Los huelguistas dijeron que no están seguros de lo que harán respecto al ultimátum. La compañía no ha respondido a sus demandas de incrementar el sueldo mínimo de 688 dólares a 1.560 dólares.

El año pasado, después que una disputa similar sobre la representación laboral detuvo el trabajo en la mina cercana de Karee, Lonmin despidió a 9.000 trabajadores. Luego les pidió que volvieran a solicitar su empleo y la mayoría fueron recontratados.

"Debido a que trabajamos como una mayoría, si la mayoría va a trabajar mañana yo también iré a trabajar", dijo el minero Vuyisile Mchiza.

Pero "si la mayoría no regresa a trabajar mañana, tampoco iré porque no podría trabajar mientras otros están sufriendo", agregó.

Jeff Mathunjwa, líder del sindicato al que pertenecen los huelguistas, dijo que no hablaría con periodistas sino hasta el martes, cuando se le preguntó cómo estaba asesorando a sus miembros.

Un grupo de más de 100 personas, formado por mineros, sus familias y miembros de la comunidad local, pasó por la mina entonando himnos en su camino a la meseta polvorienta donde los policías le dispararon una ráfaga con fusiles automáticos y pistolas a un grupo de mineros que arremetían contra ellos el jueves.

La policía dijo que uno de los mineros que atacaba disparó primero con una pistola y que los agentes actuaron en defensa propia. Previamente, en la semana, los huelguistas habían matado con machetes a dos policías capturados.

Lonmin dijo el sábado que pagaría la educación de todos los hijos de los mineros empleados suyos que hayan muerto en el disturbio, hasta el nivel universitario.

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La periodista de The Associated Press Michelle Faul contribuyó con este despacho desde Johannesburgo.