El centro de Shanghái, la segunda ciudad más habitada de China con 23 millones de personas, tiene ya tal densidad de población que si mantiene su crecimiento actual las autoridades locales podrían quedarse sin recursos para los habitantes en tres años.

Así lo asegura un informe de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo de Shanghái, el principal organismo asesor del Gobierno local, que asegura que la densidad de población del centro de la capital económica de China llega a casi quintuplicar la media de otras grandes metrópolis del mundo.

Según el diario oficial "Shanghai Daily", en los distritos del centro histórico de Shanghái viven una media de 16.828 personas por kilómetro cuadrado, es decir, 2,4 veces la cifra del centro de Tokio, 3,5 veces la de Londres o 4,8 veces la de París.

Esto significa también que cerca de la mitad de la población local, unos 11,5 millones de personas, vive en los distritos del centro urbano de la ciudad, que ocupan sólo el 10 por ciento de los terrenos municipales y cuyas calles datan de la época colonial británica o francesa, de finales del siglo XIX o principios del XX.

Por eso, aunque se ha renovado buena parte de los edificios del centro, Shanghái sufre una tensión de tráfico difícil de comparar con la de otras grandes urbes del país, ya que tiene la presión de 11,5 millones de personas acomodada en un trazado urbano de calles estrechas, como las del casco antiguo de muchas ciudades europeas.

De esta manera, incluso sumándole todos los distritos suburbanos de la metrópoli china, mucho más rurales, espaciosos y menos habitados, la densidad de población oficial de Shanghái es de 9.589 personas por kilómetro cuadrado, aún muy por encima de las cifras de Tokio, Londres y París, alerta la Comisión.

Según varios miembros del organismo asesor, si se mejora la gestión de los terrenos de la ciudad, el límite de población que puede llegar a asumir Shanghái estaría entre 25 y 28 millones de habitantes.

Pero, dado el atractivo de la ciudad para muchos inmigrantes de otras partes de China, esa cifra podría superarse en tres años.

De hecho, la cifra de 23 millones de habitantes data del último censo oficial del país, de 2010, pero seguramente supera ya los 24 millones, ya que en la última década la ciudad aumentó su población registrada en cerca de 630.000 nuevos residentes al año.

Para atenuar el problema, el organismo consultivo propone que el Gobierno local controle estrictamente el número de nuevos proyectos inmobiliarios de alta densidad que se construyan en el centro, donde abundan los edificios residenciales de más de 30 pisos, y que mejore la calidad de los servicios públicos de las afueras.

La menor calidad del transporte y los centros médicos y educativos del extrarradio, además de las grandes distancias para llegar al centro, disuaden a muchos shanghaineses de mudarse a las más tranquilas afueras.

Otra preocupación de la Conferencia Consultiva es la posible escasez de agua en el centro urbano, ya que ahora mismo la ciudad intenta mejorar su red para garantizar el suministro a los grifos de toda la ciudad para 2015, cuando puede que los residentes en Shanghái superen los 26 millones de personas.

Si la población local llega a superar los 30 millones de habitantes y Shanghái mantiene su suministro actual, le faltarán al menos 2 millones de toneladas de agua diaria, lo que equivale aproximadamente al 11 por ciento del máximo potencial estimado de suministro con que puede llegar a contar la ciudad.

Por ahora sólo la municipalidad de Chongqing (centro), con 32,6 millones de habitantes, supera en sus cifras totales a las de Shanghái, aunque allí la población está más repartida por su amplio territorio suburbano.