Un general sirio ha pedido hoy asilo en Turquía, junto a una decena de oficiales de menor rango y numerosos civiles, que en total suman 1.909 personas.

Según ha informado la agencia Anadolu, 1.639 ciudadanos sirios, incluido un general, cuatro coroneles y siete oficiales de rango inferior, llegaron desde ayer a la frontera turca en diferentes puntos del municipio de Reyhanli, en la provincia de Hatay.

Siguiendo el protocolo habitual, los oficiales y sus familias fueron alojados en el campamento de Apaydin, en la misma provincia, mientras que los demás fueron trasladados a un campamento en Gaziantep.

Además, por el municipio de Yailadag, en el extremo sur de Hatay, llegaron otros 270 sirios procedentes de aldeas de población turcomana cercanas a la ciudad siria de Latakía.

El responsable de la Dirección de Catástrofes y Situaciones de Emergencia (AFAD) turca, Fuat Oktay, explicó que actualmente ya hay más de 66.000 refugiados sirios registrados en Turquía.

Casi todos son civiles, cree Oktay, aunque recordó que en la frontera no se les pregunta a los refugiados si son militares o no.

El campamento de Apaydin acoge únicamente a oficiales que se identifican como tales, y a sus familias, pero no a los soldados rasos o reclutas.

"Después del bombardeo de Azaz (el miércoles), en un solo día llegaron a las fronteras turcas 4.500 personas", aseguró Oktay.

El director de AFAD añadió que actualmente, su agencia está construyendo otros 4 campamentos de refugiados que estarán listos en unos diez días y se sumarán a los 8 ya existentes.

"Cada campamento podrá acoger unas 10.000 personas, y ofreceremos unas condiciones muy por encima de nuestro estándar o de las normas mundiales", prometió.

En las últimas semanas, numerosos refugiados se han quejado sobre la falta de infraestructuras, atención adecuada, medios de vida y libertad de movimiento en varios de los nuevos campamentos, construidos hace meses en las provincias de Gaziantep, Kilis y Sanliurfa.

No obstante, se mostraban contentos con las de los primeros centros de acogida establecidos en Hatay.

Oktay cifró en 300 millones de dólares el coste de creación y mantenimiento de los nuevos campamentos y recordó que el Ministerio de Exteriores turco ha pedido ayuda a otros países para sufragar este gasto.