Una empresa pública regional retomó hoy las tareas de reparación de torres del tendido que llevaba electricidad a Tumaco, puerto colombiano sobre las costas del Pacífico, que está sin luz desde hace ocho días por sabotajes de las FARC, dijeron autoridades militares.

Los trabajos fueron reiniciados por la empresa Centrales Eléctricas de Nariño (Cedenar) una vez que tropas de la Armada Nacional aseguraron los alrededores de una de las dos torres derribadas que deben ser reemplazadas.

Las infraestructuras fueron saboteadas en la zona rural boscosa de Cajapí, caserío de Tumaco, puerto del departamento de Nariño cercano a la frontera con Ecuador y que se quedó sin suministro de electricidad hace una semana por sabotajes de las FARC.

El comandante de la Fuerza Naval del Pacífico (FNP), el vicealmirante Rodolfo Amaya, explicó en declaraciones telefónicas a Efe que las tropas de infantería de marina a su cargo lograron controlar el área y asegurar el ingreso de trabajadores de Cedenar.

Las minas antipersonal sembradas por los insurgentes han entorpecido el desplazamiento de los militares y la entrada de cuadrillas de la compañía eléctrica.

La empresa Cedenar ordenó hace dos días la suspensión de los trabajos debido a la muerte de dos de sus trabajadores y un guía indígena en un accidente con minas plantadas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que actúan en la región con la Columna Móvil "Daniel Aldana".

Un soldado y otro aborigen han muerto en las semanas recientes en accidentes similares en la región, mientras que otras seis personas han resultado heridas.

"Infortunadamente, tanto militares, como civiles que trabajan para Cedenar han perdido la vida o han quedado heridas en accidentes con minas, por lo que debemos tener mucha precaución", dijo Amaya, y advirtió que el ingreso seguro en dichas zonas y con esta amenaza requiere tiempo.

El jefe militar precisó que Cedenar pudo retomar hoy la reparación de una torre en la zona de Cajapí, donde hay otra instalación similar pendiente de restablecimiento.

Las tareas fueron reiniciadas horas después de las tropas desactivaran tres bombas con 30 kilos de explosivos que los rebeldes tenían previsto hacer estallar en una torre del tendido eléctrico a Tumaco.

Amaya precisó que eran artefactos con cuarenta metros de cordón detonante y que iban a ser activados por el sistema de radiofrecuencia.

"Unos pocos terroristas vestidos de civil son los que están haciendo este daño", se lamentó el comandante de la FNP, que pidió la cooperación ciudadana para evitar los sabotajes.

La empresa eléctrica regional no ha indicado cuándo estará restablecido el suministro a Tumaco, localidad con unos 170.000 habitantes.