Un policía afgano recién reclutado abrió fuego el viernes contra sus aliados, matando a dos soldados estadounidenses minutos después de que ellos le entregaron su arma oficial en la ceremonia de graduación.

Más tarde el viernes, un soldado afgano usó su pistola para disparar contra soldados extranjeros en otra parte del país e hirió a dos de ellos, dijo un portavoz de la coalición de la OTAN.

Se trató de los más recientes de una serie de ataques preocupantes de las fuerzas de seguridad afganas contra las tropas internacionales que les están dando entrenamiento.

Jamie Graybeal, portavoz de la fuerza de coalición internacional, dijo que nadie murió en el segundo ataque que ocurrió en la provincia de Kandahar en el sur de Afganistán.

Graybeal dijo que el primer ataque armado sucedió en Fara, una provincia del extremo occidental del país. Dijo que el atacante era miembro de la policía local afgana, una fuerza de defensa que era entrenada por las fuerzas internacionales, inclusive las fuerzas especial de Estados Unidos.

Graybeal dijo que los dos soldados en servicio murieron antes de que el atacante fuera abatido a balazos.

El ataque ocurrió el viernes por la mañana, después que las fuerzas estadounidenses llegaron a la aldea de Kinisk, dijo el jefe de la Policía provincial de Fara, Agha Noor Kemtoz.

Graybeal dijo que el segundo atacante estaba detenido y es miembro de las fuerzas de seguridad nacional afgana. No dio más detalles.

Los ataques de los aliados afganos contra las fuerzas internacionales han aumentado este año, habiendo muerto por lo menos 36 soldados extranjeros a la vez que provocan interrogantes sobre la estrategia de entrenar a los afganos para que se encarguen de la seguridad en 2014.