El estado de Nebraska mantiene la decisión de negarle la licencia de conducir a jóvenes inmigrantes sin autorización para vivir en Estados Unidos, indicó el viernes el gobernador Dave Heineman, pese a que ahora son elegibles para recibir permiso laboral bajo una nueva política federal.

Heineman dijo que el estado no emitirá las licencias, prestaciones sociales ni otra ayuda pública a inmigrantes irregulares a menos que lo estipule la ley de Nebraska.

La nueva política del presidente Barack Obama que entró en vigor esta semana prevé que unos 1,2 millones de inmigrantes irregulares puedan solicitar permiso para trabajar y obtener un permiso de estadía temporal si cumplen con ciertas condiciones, como haber ingresado a Estados Unidos cuando eran niños y no tener antecedentes penales.

La gobernadora republicana de Arizona Jan Brewer ordenó esta semana que su estado no emita la licencia de conducir a los beneficiarios de la nueva política. Otros estados, como California, ya emiten esas licencias a inmigrantes no autorizados.