La morosidad en el pago de créditos recibidos en España, tanto de empresas como de particulares, alcanzó la cifra récord del 9,42% en junio, con más de 164.000 millones de euros (201.380 millones de dólares) en créditos impagados que llevan por lo menos un retraso de 90 días, dijo el viernes el Banco de España.

España anunció en junio que su sector bancario, especialmente afectado por el estallido de la burbuja del ladrillo, necesitaba un rescate. Los 17 socios de la eurozona le concedieron un plan de ayuda de hasta 100.000 millones de euros, aunque aún no ha sido desembolsado.

La cifra representa un incremento desde mayo de más de 8.000 millones de euros, el segundo salto mensual más grande en la historia de la banca española.

España se encuentra en su segunda recesión en menos de tres años y el desempleo alanza casi el 25%. Muchos analistas creen que el país acabará solicitando un rescate total ante el peso de su deuda soberana, debido al creciente interés que debe pagar el gobierno a cambio de nuevos préstamos.