Manifestantes opositores se enfrentaron hoy con fuerzas antidisturbios en el reino de Baréin, donde se convocaron marchas con ocasión de la conmemoración del denominado por los musulmanes "Día Mundial de Jerusalén" (Al Quds).

Las protestas fueron organizadas por la coalición "14 de Febrero", que agrupa a los partidos políticos que el año pasado instigaron las protestas para exigir a las autoridades bareiníes la introducción de reformas democráticas.

Los participantes en las movilizaciones enarbolaron banderas palestinas y bareiníes y entonaron consignas contra la ocupación israelí de Jerusalén Este, según pudo constatar Efe.

La mayoría de las marchas, en las que participaron cientos de personas, se convirtieron en protestas contra el Gobierno después ser reprimidas por la policía, que usó gases lacrimógenos y balas de goma.

En algunos casos, los manifestantes denunciaron que los agentes los embistieron con sus vehículos.

Esta violencia se desató pese a que los manifestantes comenzaron las marchas después del rezo musulmán de la madrugada, en un intento por eludir la prohibición gubernamental y el fuerte despliegue de las fuerzas de seguridad en las afueras de las ciudades.

El año pasado las celebraciones del "Día de Jerusalén" también generaron enfrentamientos en muchas localidades de Baréin, donde desde marzo de 2011 se suceden las manifestaciones que exigen reformas políticas.

El "Día de Jerusalén" comenzó a conmemorarse después de que en 1969 un extremista judío incendió la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén, el tercer santuario más sagrado para los musulmanes después de los de La Meca y Medina, en Arabia Saudí.

Baréin, un pequeño reino de mayoría chií, es escenario desde hace más de un año de continuas protestas populares para pedir reformas políticas que han sido reprimidas por la fuerza por la monarquía suní gobernante.

Desde que en febrero de 2011 se iniciaran las protestas, cerca de 90 personas han muerto en el país, según datos de la oposición, que también ha denunciado detenciones indiscriminadas y violaciones flagrantes de los derechos humanos.