La red social Facebook volvió a vivir hoy una dura jornada en bolsa al caer otro fuerte 4,13 % y cerrar en los 19,05 dólares por acción, prácticamente la mitad del precio de 38 dólares al que fijó su accidentado estreno en Wall Street hace solamente tres meses.

Las acciones de la mayor red social del mundo tocaron este viernes un nuevo mínimo histórico de 19 dólares cada una y su capitalización bursátil se sitúa ahora en los 40.800 millones de dólares, muy lejos de los más de 100.000 millones a los que debutó el pasado 18 de mayo.

La caída de esta jornada se produce un día después del batacazo del 6,23 % que ya se dio el jueves, cuando se vio golpeada por la salida al mercado de otros 270 millones de sus títulos después de que expirara el plazo de restricción de venta a una parte de sus inversores.

Facebook, que sacó 421,2 millones de acciones en su estreno en bolsa, todavía tendrá que afrontar más presión en los mercados, puesto que a lo largo de los próximos nueve meses podrían llegar a ofrecerse otros 1.800 millones de sus títulos a medida que siguen expirando los plazos de restricción.

"Simplemente no hay alivio en el horizonte para los accionistas de Facebook, ya que muchos de los primeros inversores, incluyendo aquellos que tenían participaciones desde 2005 y que han estado esperando pacientemente durante años a esta oportunidad de poder vender, no van a perder la oportunidad de hacerlo", dijo en un comunicado el fundador de la firma de análisis PrivCo, Sam Hamadeh.

El desplome que han registrado los títulos de la red social que conecta a más de 900 millones de personas en todo el mundo ha sido "doloroso" para sus inversores, reconoció el propio consejero delegado y fundador de la firma, Mark Zuckerberg, publicó hoy el diario The Wall Street Journal.

El estreno de la red social fue uno de los más esperados en la historia reciente de Wall Street, pero los problemas técnicos de su primer día de cotizaciones en el mercado Nasdaq y las dudas sobre su negocio debido a la migración hacia los móviles han provocado que haya perdido ya la mitad de su valor en bolsa.