El Gobierno de EE.UU. instó hoy a Rusia a revisar la sentencia "desproporcionada" contra las integrantes del grupo punk Pussy Riot, condenadas a dos años de prisión por una acción de protesta contra el presidente Vladímir Putin, y subrayó su "impacto negativo" sobre la libertad de expresión.

"Estados Unidos está preocupado por el veredicto y las sentencias desproporcionadas dictadas por un tribunal de Moscú en el caso contra las integrantes del grupo Pussy Riot y su impacto negativo sobre la libertad de expresión en Rusia", dijo en un comunicado la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

La portavoz instó a las autoridades rusas a "revisar" el caso y asegurarse de que "el derecho a la libertad de expresión está consagrado" en el país.

Las tres integrantes del grupo Pussy Riot juzgadas por cantar en una catedral ortodoxa contra Putin fueron condenadas hoy a dos años de prisión.

La acusación había pedido tres años de prisión para Nadezhda Tolokónnikova, Yekaterina Samutsévich y María Aliójina, encarceladas desde marzo pasado.

Las tres jóvenes no se consideran culpables, insistieron en calificar su acción de "expresión política en forma artística" y escucharon la sentencia con serenidad e, incluso, sonrisas.

Las Pussy Riot se dieron a conocer en Rusia el 21 de febrero pasado cuando cinco de sus integrantes irrumpieron encapuchadas en una zona restringida del altar de la catedral de Cristo Redentor en Moscú, el principal templo ortodoxo del país.

Una vez allí, las mujeres se desprendieron de varias de sus prendas y comenzaron a tocar la guitarra eléctrica, a cantar y a bailar en ropa interior.

"Madre de Dios, echa a Putin", decía la canción, en la que se acusaba al patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Kiril, de creer en el presidente de Rusia y no en Dios.