La economía venezolana registró en el segundo trimestre un crecimiento de 5,4% casi duplicando el indicador del mismo período de 2011, anunciaron el viernes autoridades financieras.

Por séptimo trimestre consecutivo la economía reportó una expansión que "consolida la senda de crecimiento sostenido por la que atraviesa el aparato productivo nacional", indicó el Banco Central de Venezuela en un comunicado.

"Comenzamos una senda de crecimiento", afirmó el ministro de Planificación, Jorge Giordani, en conferencia de prensa al asegurar que los resultados del segundo trimestre superaron las proyecciones del gobierno al llevar el producto interno bruto (PIB) del primer semestre a 5,6%.

Durante el primer semestre de 2011 la economía había alcanzado un crecimiento de 3,6%.

"Tenemos que que trabajar duro para seguir levantando la economía nacional", afirmó el viernes el presidente Hugo Chávez, en cadena de radio y televisión, al llamar a todos los sectores económicos a unirse al gobierno para impulsar el aparato productivo.

Chávez dijo, durante un acto en un teatro capitalino, que no le importaba la orientación política de los empresarios "siempre y cuando se respeten las leyes y trabajamos con honestidad".

La activación económica que se dio entre abril y junio estuvo sustentada en los aumentos de 1% y 5,7% que registraron el sector petrolero y no petrolero, así como los repuntes de 6,3% y 2,8% que mostraron los sectores privado y público.

Al igual que el trimestre anterior, el gasto de consumo del gobierno, alimentado en gran medida por los altos precios petroleros, se convirtió en el gran dinamizador de la economía al crecer entre abril y junio 5,7%, mientras que la inversión bruta aumentó 15,9%.

El plan masivo de edificación de viviendas que lleva adelante el gobierno desde finales de 2011 dio un fuerte empuje a la economía y en especial al sector de la construcción, que alcanzó al cierre del segundo trimestre un aumento de 17,6%.

La expansión del dinero circulante en la economía favoreció la actividad bancaria que tuvo en el trimestre un repunte de 34,4%, así como al sector del comercio que creció 9,8%.

Uno de los motores fundamentales de la economía como la industria manufacturera no mostró un comportamiento tan favorable al crecer entre abril y junio sólo 0,4%. El desempeño del sector manufacturero se vio afectado por el descenso de 9,4% que tuvo la industria de alimentos, bebidas y tabaco.

De igual forma el sector de la minería mostró un comportamiento negativo al caer en el segundo trimestre 4,5% influenciado por los problemas de producción que padecen desde hace varios meses las empresas públicas de la Corporación Venezolana de Guayana.

Al referirse a los resultados no tan favorables de la industria manufacturera y la minería, el presidente del Banco Central Nelson Merentes afirmó que esos indicadores representan "una oportunidad a futuro" para superar las deficiencias que padecen esos sectores.

La banca matriz reconoció en su informe que el aparato productivo venezolano se vio favorecido por el aumento de las importaciones que alcanzaron en el segundo trimestre 13.570 millones de dólares, superando 9% el monto del mismo período del año pasado.

Venezuela a pesar de ser uno de los mayores productores de crudo del mundo registró en el segundo trimestre un aumento de 66,9% en las importaciones petroleras que sumaron al cierre de junio 2.516 millones de dólares. Para el segundo trimestre del 2011 las importaciones petroleras fueron de 1.507 millones de dólares.

El descenso de 3,3% que tuvo el valor promedio de la cesta petrolera entre abril y junio, que se ubicó alrededor de los 103,47 dólares, originó una baja de 2.134 millones de dólares en los ingresos del país por exportaciones petroleras, en comparación con el primer trimestre, y llevó las ventas totales a 22.648 millones de dólares.

Las exportaciones no petroleras también mostraron una caída de 11% para cerrar en junio en 1.071 millones de dólares.

El crecimiento económico coincide con una desaceleración que viene reportando la inflación desde diciembre pasado gracias al estricto control de precios, masivas importaciones de alimentos que el gobierno vende a precios subsidiados, y el anclaje del tipo de cambio, que no sufre modificaciones desde principios del 2011 cuando se fijó una paridad única de 4,30 dólares por bolívar.

Venezuela alcanzó para julio una inflación anualizada de 19,4%, tasa que supera en más del triple a la que tiene la mayoría de países de la región. El país tiene un control de cambio y de precios desde el 2003.

El profesor de economía de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Ronald Balza, afirmó que el crecimiento del primer semestre es "muy frágil" porque se sustenta en un único programa estatal que es la "Gran Misión Vivienda Venezuela", y en "una única fuente de financiamiento que es PDVSA (la estatal Petróleos de Venezuela S.A.)".

Balza dijo que PDVSA y el gobierno han incurrido en grandes endeudamientos para financiar el creciente gasto público y los programas sociales en medio de la campaña electoral, y sostuvo que eso tendrá "un costo extraordinariamente elevado en términos de la estabilidad futura de la economía venezolana".

La economía venezolana concluyó 2011 con un crecimiento de 4,2%.