Buenos Aires ha puesto en marcha una línea telefónica gratuita para que los padres de alumnos de escuelas públicas de Buenos Aires denuncien "actos de adoctrinamiento político", una medida adoptada por su alcalde Mauricio Macri en medio de la polémica desatada por las actividades de la principal agrupación juvenil que responde a la presidenta Cristina Fernández, su enemiga política, en establecimientos educativos de todo el país.

La decisión de Macri, alineado en la centroderecha, levantó tantas críticas como las tareas de miembros de La Cámpora con alumnos de distintos niveles de enseñanza que tomaron trascendencia pública en los últimos días, instalando el debate sobre si la escuela debe o no ser ámbito de militancia política.

El ministerio de Educación de la ciudad de Buenos Aires lanzó una línea telefónica gratuita para que "los padres puedan denunciar cualquier tipo de intromisión política en las escuelas", informó esa cartera en un comunicado.

La Cámpora es una organización de jóvenes cuyo liderazgo se atribuye al hijo de la presidenta, Máximo Kirchner. Entre sus actividades, difundidas en su sitio oficial de internet www.lacampora.org , los militantes organizan charlas debate con estudiantes secundarios, arreglos y pintura de las instalaciones de escuelas de zonas marginales y clases de apoyo escolar.

Pero lo que generó fuertes cuestionamientos fue la difusión en un programa periodístico de imágenes de niños de escuelas de nivel inicial y de primaria posando con la bandera de la agrupación kirchnerista y haciendo el símbolo de la V con los dedos índice y mayor que caracteriza a los militantes del Peronismo, partido gobernante.

En el mismo informe se denunció como "proselitista" un taller llamado "El Héroe Colectivo", que consiste en un juego de mesa al parecer destinado a hacer propaganda política entre los alumnos.

Los dirigentes de La Cámpora evitan el diálogo con la prensa, pero la presidenta Fernández salió en su defensa días atrás al afirmar que las actividades desarrolladas por esa agrupación en las escuelas "no es adoctrinamiento. Es formar argentinos comprometidos con su país".

Macri, acérrimo opositor a la presidenta Fernández y aspirante a sucederla en 2015, ordenó al ministerio de Educación porteño tomar cartas en el asunto para frenar el avance de La Cámpora en las escuelas de su distrito.

"Este tipo de episodios, que no se ven desde el fascismo, que son viejos, antiguos, es tomar a los jóvenes casi por estúpidos", dijo el viernes titular de esa cartera, Esteban Bullrich, para justificar la línea telefónica. "La escuela deja de ser escuela para transformarse en un comité político".

Además cuestionó que La Cámpora utilice "fondos públicos para hacer política".

La iniciativa de Macri fue cuestionada por sindicatos docentes y dirigentes de distintas fuerzas políticas.

"(Macri) pretende cercenar la participación política de los adolescentes, que por cierto debe ser alentada por las escuelas, respetando la democracia y la pluralidad de ideas...fomenta la persecución y la delación", expresó en un comunicado la Central de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA).

"Lo de la Cámpora es reprochable desde lo ético, pero también lo es lo del Ministro de Educación (de la ciudad) ya que olvida que tenemos un sistema educativo con docentes, directores y supervisores, no es necesario un 0800 para la delación", opinó el también diputado de la legislatura porteña por la Coalición Cívica, fuerza opositora al kirchnerismo y al macrismo.

Bullrich confirmó que hasta el momento se recibieron 1.000 llamadas que se están analizando.