El papa Benedicto XVI lamentó hoy en un telegrama la muerte del patriarca de la Iglesia ortodoxa de Etiopía, el religioso Abune Paulos, impulsor de las buenas relaciones entre las iglesias católica y ortodoxa de este país africano.

En un telegrama difundido por el Vaticano, Benedicto XVI se mostró agradecido por el "compromiso firme" de Paulos al "promover" el "diálogo y cooperación" entre las iglesias católica y ortodoxa en Etiopía.

El papa manifestó su "tristeza" y trasmitió sus "más sentidas condolencias" a la comunidad ortodoxa etíope por la pérdida de Abune Paulos, fallecido ayer en Adis Abeba a los 76 años.

Paulos era el quinto patriarca etíope desde 1959, cuando el país del Cuerno de África empezó a designar a sus propios patriarcas y rompió con la costumbre de que la Iglesia ortodoxa copta de Egipto nombrase a sus máximos responsables, una tradición que se remontaba varios siglos atrás.

"Recuerdo con satisfacción sus visitas al Vaticano", afirmó el pontífice, que manifestó su intención de rezar por el "reposo de su alma" y por las de sus fieles en la comunidad ortodoxa etíope, que con 40 millones de creyentes representan la mitad de la población del país.

Benedicto XVI señaló además el liderazgo que el patriarca de la Iglesia ortodoxa etíope imprimió en el ámbito eclesiástico y destacó "las importantes aportaciones" y "la dirección" que Abune Paulos dio a la segunda asamblea especial de África en el Sínodo de obispos celebrado el 6 de octubre de 2009.

Abune Paulos era también uno de los presidentes del Consejo Mundial de Iglesias, la principal organización ecuménica cristiana internacional.