El presidente de la región Cajamarca, Gregorio Santos, que rechaza el proyecto minero Conga, en el norte de Perú, no asistió hoy a la reunión convocada por los "facilitadores" para buscar una solución entre el Ejecutivo, la minera Yanacocha y el líder regional.

La cita fue convocada por el obispo de Trujillo, Miguel Cabrejos, y el sacerdote Gastón Garatea, los facilitadores nombrados así por el Gobierno de Ollanta Humala para acercar a las partes en este conflicto que impide el desarrollo del proyecto de 4.800 millones de dólares en inversión.

Varias organizaciones sociales de Cajamarca, lideradas por Santos, han movilizado a esa región contra el proyecto de extracción de oro debido a los daños al medio ambiente y a las fuentes de agua de la zona que generará su explotación.

Santos fue el único ausente en la reunión, pues asistieron el Ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, y el jefe de la oficina de Gestión de Conflictos Sociales, Vladimiro Huaroc, como representantes del Ejecutivo, y el gerente de responsabilidad social de la empresa Yanacocha, Luis Campos.

La autoridad regional declaró recientemente que Cabrejos y Garatea habían dejado de ser facilitadores del diálogo después de que el Gobierno prorrogó el estado de emergencia en Cajamarca para evitar los enfrentamientos que causaron cinco muertos en julio y que tiene a esa región bajo el resguardo militar.

Un comunicado emitido por Cabrejos y Garatea al finalizar el encuentro agradeció la asistencia de los representantes de la Presidencia del Consejo de Ministros y de la empresa Yanacocha-Newmont, e invitó a los representantes del Gobierno regional de Cajamarca a unirse en una próxima reunión, que no ha sido fijada aún.

"En nuestra condición de facilitadores, seguiremos actuando imparcialmente, procurando acercar a las partes, con la clara conciencia de que no somos jueces, ni tomamos las decisiones, ni damos las soluciones a los problemas existentes, puesto que esto le corresponde a las partes", indicó el comunicado.

Asimismo, recordaron que desde que asumieron "este servicio al país" han intentado ser un puente de comunicación para acercar a las partes "con el objetivo de ayudar a crear las condiciones para un proceso de diálogo pacífico que permita a las partes encontrar soluciones adecuadas".