Las autoridades iraquíes elevaron hoy a 95 la cifra de víctimas mortales y a 300 los heridos por los atentados registrados el jueves en varias ciudades de Irak, en una de las jornadas más sangrientas de los últimos meses.

Una fuente de seguridad iraquí informó a Efe de que entre los fallecidos figuran tanto efectivos de las fuerzas de seguridad como civiles, entre ellos mujeres y niños.

La mayoría de los atentados, algunos ocurridos después de la medianoche, fueron perpetrados con coches bombas y artefactos explosivos.

Los ataques ocurrieron en Bagdad, donde se registró un mayor número de víctimas, la provincia de Diyala (oeste), y las ciudades de Mosul y Kirkuk, ubicadas en el norte, y de El Kut, en el sur del país, precisó la fuente.

En Kirkuk estallaron de forma casi simultánea cuatro coches bomba, mientras que en la zona de Al Husainiya, al noreste de la capital, explotó otro vehículo cerca del Registro Civil.

Un coche bomba explotó, asimismo, en un mercado del centro de la ciudad de Al Kut, capital de la provincia de Wasat.

Irak es escenario en los últimos meses de un repunte de la violencia con frecuentes ataques dirigidos contra fuerzas de seguridad y objetivos chiíes, entre otros, desde la retirada de las tropas estadounidenses en diciembre pasado.

El Gobierno iraquí difundió el primero de este mes que al menos 325 personas murieron y 697 resultaron heridas por actos de violencia durante el pasado julio.