El número de estadounidenses que solicitaron prestaciones por desempleo subió ligeramente la semana pasada, en apenas 2.000, pero se mantuvo en un nivel acorde con los pequeñas avances en la contratación.

Los pedidos de ayuda gubernamental por desempleo aumentaron a un total desestacionalizado de 366.000, informó el Departamento de Trabajo el jueves. El promedio de cuatro semanas, menos volátil, cayó en 5.500 a 363.750, su nivel más bajo desde finales de marzo.

Las solicitudes han tendido a la baja en los últimos dos meses, indicando que las empresas están despidiendo menos trabajadores y que la contratación se está acelerando. Cuando los pedidos caen de manera regular por debajo de los 375.000, se estima por lo general que la contratación es lo suficientemente fuerte como para reducir la tasa de desempleo.

El descenso en el número de personas que solicitaron ayuda por desempleo también ha sido uno de varios indicadores de que la economía y la contratación se recuperaron en julio después de caer en un bache durante el segundo trimestre.

Los empleadores agregaron 163.000 empleos en julio, la cifra más alta desde febrero. La creación de empleo promedio sólo 73.000 puestos de trabajo por mes de abril a junio, no lo suficiente como para compensar el ritmo de aumento de la población. La tasa de desempleo subió ligeramente a un 8,3%, desde 8,2%.

Los consumidores estadounidenses aumentaron su gasto en julio en la mayor proporción en cinco meses, de acuerdo con el Departamento de Comercio. Eso señala que algunos tienen más confianza en la economía.

Adicionalmente, la producción industrial aumentó en julio por segundo mes consecutivo, según la Reserva Federal. El aumento obedeció especialmente a un salto importante en la producción de autos.