Las autoridades colombianas reforzaron los esquemas de seguridad del presidente Juan Manuel Santos y su familia, tras la supuesta intención de la guerrilla de las FARC de asesinarlo, informaron hoy fuentes policiales.

El director de la Policía de Colombia, general José Roberto León, señaló a periodistas en Cali, capital del departamento del Valle del Cauca (suroeste), que los esquemas de seguridad del presidente Santos "se han reforzado".

Por su lado, el fiscal general de Colombia, Eduardo Montealegre, dijo en Bogotá que la entidad creó una unidad especializada que tendrá la misión de investigar y analizar los correos contra el presidente Santos y su familia.

Explicó que ese cuerpo contara con el concurso del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) y la Policía "para hacer una investigación de los correos" en los que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ordenan asesinar a Santos.

Entre tanto, el comandante de las Fuerzas Militares, el general Alejandro Navas, indicó que el "deseo de venganza" de las FARC contra Santos es porque durante su presidencia han sido capturados o muertos los principales jefes de las FARC, entre ellos el máximo líder del grupo guerrillero, alias "Alfonso Cano", y el "Mono Jojoy".

La víspera y ante más de 15.000 indígenas, con los que se reunió en el resguardo La María, en el departamento del Cauca, el presidente Santos reveló un correo de las FARC en el que un alto mando guerrillero ordena la muerte del jefe de Estado "a como dé lugar".

Santos señaló, sin dar fechas, que se trata de un correo electrónico dirigido a un jefe del Bloque Nororiental de esa guerrilla, la más antigua de Colombia y de América Latina.

"(Santos) nos debe a Alfonso (Cano) y a Jorge (Briceño o "Mono Jojoy") y a otros valiosos camaradas. En este esfuerzo no hay que ahorrar recursos ni contactos, ni acuerdos. La sangre de los nuestros reclama una respuesta contundente y radical", reza un fragmento del mensaje leído por el mandatario.

El texto continúa: "Guerra a muerte a la oligarquía que hoy pretende descabezar a la insurgencia suprimiendo a los comandantes. En estas circunstancias, la ética nos autoriza a aliarnos con quien sea. Tenemos que desatar todas las dinámicas e iniciativas".