El patriarca de la Iglesia Ortodoxa de Etiopía, Abune Paulos, murió hoy a los 76 años, confirmó a Efe el portavoz de la Oficina del Patriarca, Stalin Gebre-Silasie, tras ser divulgada la noticia por varios medios locales.

Paulos murió esta mañana en un hospital de Adis Abeba, dijo a Efe el portavoz, sin precisar la causa del deceso del líder de una religión que profesan unos cuarenta millones de personas, la mitad de la población de Etiopía.

"Su muerte es una gran pérdida no sólo para los etíopes, sino también para los cristianos de todo el mundo", afirmó Gebre-Silasie.

Según los medios etíopes, que citaron a fuentes eclesiales, Paulos tuvo que ser hospitalizado el miércoles por la noche al caer enfermo repentinamente, horas después de haber oficiado un servicio religioso.

"Abune Paulos contribuyó mucho a la cooperación entre religiones en Etiopía y en el mundo", destacó el mencionado portavoz, que no adelantó cuándo se celebrará el funeral.

Paulos era el quinto patriarca etíope desde 1959, cuando el país del Cuerno de África empezó a designar a sus propios patriarcas y rompió con una tradición de siglos según la cual esos nombramientos los hacía la Iglesia Ortodoxa copta en Egipto.

Exiliado durante años en Estados Unidos, el patriarca había regresado a su país tras la caída del régimen del "Derg", la junta militar que controló Etiopía entre 1974 y 1991.

En 1992, Paulos asumió la jefatura de la Iglesia Ortodoxa tras ser designado por el Gobierno del primer ministro etíope, Meles Zenawi.

Esa decisión no fue bien recibida por muchos fieles, que consideraban al fallecido patriarca un político que servía al interés del Ejecutivo más que un líder religioso.

Paulos era también uno de los presidentes del Consejo Mundial de Iglesias, la principal organización ecuménica cristiana internacional.