Danilo Medina asumió el jueves la presidencia de República Dominicana con el reto de reducir la pobreza y convertir el constante crecimiento económico del país en desarrollo social.

"Tenemos que sentir como una ofensa nacional, social y personal que existan hermanos esclavizados por la ignorancia", dijo el jefe de Estado, al anunciar en su discurso de toma de posesión programas destinados a restructurar el sistema educativo y lograr en dos años la eliminación total del analfabetismo, que afecta al 12% de los adultos.

El economista Miguel Ceara, quien dirigió durante varios años la oficina de desarrollo humano de Naciones Unidas en Santo Domingo, elogió la promesa de erradicar el analfabetismo. Insistió que entre los mayores problemas están la mala calidad de la educación y el "analfabetismo funcional, que alcanza al 30%" de la población, que sólo ha cursado uno o dos años de primaria.

Medina subrayó que en los próximos años sacará a 1,5 millones de dominicanos de la pobreza, que afecta, según cifras oficiales, al 40% de los 9,4 millones de habitantes.

Informes del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo muestran que, pese a que República Dominicana ha mantenido un crecimiento económico del 6% anual en las últimas dos décadas, los avances en cuanto a educación y salud se han estancado, además de que el desempleo afecta al 14% de la población y al 25% de los jóvenes.

De acuerdo con el índice de competitividad que difunde cada año el Foro Económico Mundial, la calidad de la educación básica dominicana ocupa el lugar 140 de 142 naciones y el presupuesto público para ese sector es uno de los más bajos de América Latina.

"Los niveles de la calidad de la educación en República Dominicana son terribles", subrayó Ceara.

Medina, un economista de 60 años, anunció que cuando concluya su cuatrienio en 2016 al menos el 80% de los poco más de dos millones de alumnos de primaria y secundaria acudirán a jornadas escolares de ocho horas al día, mientras que en la actualidad es de cuatro.

Reiteró su compromiso de destinar el 4% del producto interno bruto (PIB) a la educación preuniversitaria, como lo establece una ley desde 1997, pero que ninguna administración ha cumplido.

Debido a la negativa del gobierno anterior de invertir el 4% del PIB a la educación, unas 200 organizaciones civiles realizaron continuas manifestaciones y protestas masivas desde diciembre de 2010.

"Eso es sumamente importante", dijo la socióloga Rosario Espinal, de la universidad de Temple, Filadelfia. Explicó que el mandatario planteó en su discurso de investidura "cosas muy importantes, con fechas específicas", como el incremento del presupuesto a educación.

El nuevo mandatario también anunció que convocará a un pacto nacional para establecer una reforma fiscal que ha estado pendiente y buscará alternativas para el sector eléctrico, caracterizado por prolongados apagones que afectan a la industria y al comercio.

Medina, miembro del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), sucede en el cargo a Leonel Fernández, presidente del mismo colectivo político y quien gobernó en los periodos 1996-2000, 2004-2008 y 2008-2012. Durante las dos primeras administraciones de Fernández, Medina fue uno de los funcionarios más influyentes como secretario de la Presidencia.

"Cosecharemos su siembra porque grandes han sido sus avances y grandes han sido las reformas", recoció Medina en referencia a las administraciones de Fernández, en las que se construyeron monumentales obras de infraestructura, como autopistas, presas y el metro de Santo Domingo.

Según datos de Secretaría de Obras Públicas, sólo durante el tercer gobierno de Fernández se invirtieron 2.600 millones de dólares en obras de infraestructura.

Medina asumió la presidencia tras ganar las elecciones en mayo con el 51,21% de los votos frente al ex presidente Hipólito Mejía (2000-2004). El nuevo gobernante estará acompañado en la vicepresidencia por Margarita Cedeño, esposa de Fernández.

Al anunciar la conformación de su gabinete, Medina dejó en el mismo cargo a 11 ministros del gobierno de Fernández, quienes a su vez son altos dirigentes del PLD.

El nuevo gobernante está casado desde 1987 con la psicóloga Cándida Montilla, con quien tiene tres hijas: Sibely, economista, Vanessa, abogada, y Ana Paula, estudiante de medicina.

A la ceremonia de investidura de Medina en el Congreso acudieron los gobernantes de Colombia, Juan Manuel Santos; El Salvador, Mauricio Funes; Honduras, Porfirio Lobo; Haití, Michele Martelly; Panamá, Ricardo Martinelli; Puerto Rico, Luis Fortuño; Surinam, Desiré Bouterse; y en representación de España, el príncipe Felipe de Borbón.