Dos latinos fueron condenados en Misisipi por usar el mismo camión dos veces en la misma ruta para contrabandear armas y otros pertrechos de Estados Unidos a México, informaron las autoridades judiciales.

José Luis Santos García y su sobrino, Javier Molina, se declararon culpables en el caso y fueron sentenciados el miércoles en la corte federal de distrito en la ciudad de Gulfport. El sobrino fue detenido en el camión apenas dos meses después de que su tío fuera arrestado y las autoridades habían escondido un localizador satelital en el vehículo, según los registros del tribunal.

Santos García recibió una condena de casi ocho años de cárcel, mientras la de Molina fue de más de cuatro años, con tres años de libertad condicional. Cada uno fue multado con 3.000 dólares, de acuerdo con los documentos de la corte.

La Policía le ordenó a Santos García que detuviera su vehículo en agosto de 2011 mientras circulaba por la carretera interestatal 10, en el condado de Jackson. Luego fue acusado de traficar armas, chalecos blindados y motocicletas robadas de cuatro ruedas.

Las autoridades colocaron un localizador satelital en una camioneta. Unos dos meses después, Molina fue parado por la Policía también en la interestatal 10 cuando iba en ese mismo vehículo. Fue detenido tras hallársele nueve fusiles, cinco escopetas, ocho pistolas y municiones, según los documentos.

De acuerdo con expedientes judiciales, los dos viajaban del estado de Carolina del Norte a México, sin precisar la trayectoria.

Santos García viajaba con su esposa cuando el vehículo fue detenido y supuestamente le dijo a la Policía que ya había conducido vehículos previamente a cambio de 2.000 dólares. La pareja tenía arrestos previos por contrabando de inmigrantes. Santos García también había sido acusado en abril de 2011 por posesión de seis kilogramos de cocaína.

Luego del arresto de Santos García, las autoridades dijeron que colocaron un localizador debajo del chasis del camión antes de ser liberado.

El localizador alertó a las autoridades que el camión iba en movimiento en Carolina del Norte el 31 de octubre de 2011, pero la señal se perdió cuando el vehículo estaba en Montgomery, Alabama, según los documentos legales. Un policía que ayudó en el arresto de Santos García estaba apostado en la autopista y vio el camión.

El abogado de Santos García dejó asentado en actas que las evidencias del caso debe ser desechada porque fue detenido por viajar con una ventana rota. Según el abogado, no hay una ley estatal en contra de conducir con una ventana rota.

El juez se puso del lado de la Policía, que consideró que una ventana rota es "equipo defectuoso", lo que sí constituye una violación a la ley estatal. El camión tenía la misma ventana rota cuando Molina fue detenido, según los documentos de la corte.