Rusia alcanzó hoy un acuerdo con Kirguizistán para que sus tropas permanezcan otros quince años en esa república centroasiática limítrofe con China, anunció hoy la presidencia kirguís.

El acuerdo entrará en vigor cuando concluya el vigente que expira en 2017, explicó Sapar Isakov, jefe del departamento de Política Exterior de la Presidencia, citado por las agencias rusas.

"El monto del arriendo seguirá siendo el mismo, aunque se firmarán otros acuerdos para regular el pago de los servicios comunales y las comunicaciones", agregó.

Isakov precisó que el nuevo acuerdo incluirá modificaciones sobre la presencia de las tropas rusas en la base de Kant, que se encuentra a unos 40 kilómetros de la capital kirguís, Biskek.

"El objetivo de estos acuerdos es la defensa de la soberanía de Kirguizistán, además de que consideramos que Rusia es el principal socio estratégico de Kirguizistán", indicó el funcionario, quien descartó la apertura de una nueva base rusa en el sur del país.

Además de la base de Kant, las tropas rusas hacen uso también del centro de pruebas de misiles en Issik-Kul, la estación sísmica de Maili-Suu y el centro de comunicaciones de Chui.

Los rusos "insistían en un contrato por 49 años, pero ahora tenemos un principio de acuerdo por 15 años", señaló el funcionario kirguís.

El presidente kirguís, Almazbek Atambáev, expuso este año en un viaje a Moscú que el ministerio de Defensa ruso debía 15 millones de dólares a Biskek por el alquiler de la base, tras lo que el Kremlin ordenó el inmediato pago de la deuda.

Además, Kirguizistán anunció su voluntad de aumentar el alquiler de Kant, por la que Rusia paga anualmente 4,5 millones de dólares, pero renunció después de que Moscú se comprometiera a condonar parte de su deuda.

De esta forma, según Isakov, Rusia condonará 189 millones de dólares, a cambio también de la cesión de otras instalaciones militares, mientras los restantes 300 millones de la deuda kirguís serán pagados sin intereses a partir de 2016.

Kirguizistán también acoge en el aeropuerto de Manás una base norteamericana de tránsito de mercancías para abastecer a las tropas occidentales desplegadas en Afganistán que EEUU tendrá que abandonar en 2014.

El Kremlin, que también intenta prolongar hasta mediados de siglo su presencia militar en Tayikistán, ha exigido a EEUU que ponga plazo a su presencia en Asia Central, región que considera su patio trasero.