El Consejo de Seguridad de la ONU analiza hoy el futuro del organismo en Siria ante el fin de la misión de los observadores internacionales y espera respaldar por consenso la retirada de los expertos y la idea del secretario general, Ban Ki-moon, de abrir una oficina política en Damasco.

Los miembros del máximo órgano de decisión de la ONU mantienen consultas en estos momentos y estudian un breve texto propuesto por su presidente de turno, el embajador francés Gérard Araud, de respaldo a la idea lanzada por Ban para llevar un equipo político de la ONU a Siria en sustitución de los observadores.

"Vamos a estudiar la respuesta del Consejo al secretario general. El texto no da lugar a controversia y esperamos llegar al consenso sin problema", dijeron fuentes diplomáticas antes del inicio de las consultas, en las que participa el guatemalteco Edmond Mulet en nombre del Departamento de Operaciones de Paz de la ONU (DPKO).

En el breve texto, que se podría remitir a Ban al fin de las consultas, respalda sus propuestas y asegura que "los miembros del Consejo de Seguridad reiteran su apoyo a sus buenos oficios (de Ban Ki-moon) y a la misión del enviado especial para Siria".

Esa será la respuesta del Consejo a la idea de Ban de crear "una oficina política en Damasco que ayude en la labor mediadora del enviado especial" y que canalice, además, la ayuda humanitaria a los afectados por el conflicto en Siria.

Supone así el fin de la Misión de Observación de Naciones Unidas en Siria (UNSMIS), cuyo mandato cumple el 19 de agosto ante la negativa de la mayoría del Consejo a aprobar una extensión debido a que no ha cesado el uso de armamento pesado y la violencia en el país se ha recrudecido.

"El uso de armamento pesado continúa y el nivel de violencia se incrementa, por lo que no tiene sentido continuar con la misión de los observadores", dijo ante la prensa el embajador adjunto de Alemania ante la ONU, Miguel Berger, que afirmó que el Consejo apoya los planes de Ban para abrir una oficina política en el país árabe.

Sin embargo, antes del inicio de la reunión, el representante ruso, Vitaly Churkin, señaló ante la prensa que el encuentro será "más interesante de lo que esperan" y que Moscú tiene su propia propuesta acerca de la futura presencia de la ONU en Siria, aunque evitó elaborar esa explicación.

El Consejo de Seguridad se encuentra bloqueado tras los tres vetos de Rusia y China a iniciativas occidentales y árabes para aumentar la presión sobre el régimen sirio, por lo que en cualquier caso no se espera que ninguna propuesta para prolongar la misión de los observadores salga adelante, dijeron fuentes diplomáticas.

Entre tanto, se sigue a la espera del nombramiento del sucesor de Kofi Annan como enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, cargo que recaerá según todos los pronósticos y varias fuentes sobre el diplomático argelino Ladjar Brajimi.

Su nombramiento se preveía para esta semana y la ONU sigue sin confirmarlo, mientras que fuentes diplomáticas señalaron hoy que Brajimi, de 78 años, todavía no ha dado "una respuesta definitiva" sobre si acepta el encargo o no, ya que está preocupado acerca de la división existente en el Consejo de Seguridad.