El que fuera consejero delegado de la quebrada firma de corretaje MF Global, el exgobernador de Nueva Jersey Jon Corzine, no se enfrentará a cargos penales por la desaparición de más de 1.000 millones de dólares en fondos de sus clientes, publica hoy el diario The New York Times.

Después de alrededor de diez meses de investigaciones, las autoridades estadounidenses están llegando a la conclusión de que fueron el caos y la falta de controles de riesgo y no un fraude los que ocasionaron las pérdidas en la firma, según fuentes cercanas a las pesquisas citadas por ese rotativo.

Añade que la investigación penal se está aproximando a su fase final sin cargos contra ninguno de los altos ejecutivos de la firma, que se declaró en bancarrota en octubre pasado agobiada por sus masivas posiciones en deuda soberana europea, convirtiéndose en la octava mayor quiebra de la historia de Estados Unidos.

El exgobernador todavía no ha recibido una confirmación de que está libre de cargos penales, pero dos rondas de entrevistas con exempleados de MF Global y el análisis de miles de documentos han dejado a las autoridades "sin un caso contra él", aseguraron esas mismas fuentes.

Sin embargo, el que también fuera alguna vez consejero delegado de Goldman Sachs todavía se enfrenta a una posible demanda de los clientes de MF Global por parte del fideicomiso encargado de recuperar los fondos, y a cargos civiles que le podrían costar "millones de dólares" o prohibirle seguir trabajando en Wall Street.

En un intento por reconstruir su dañada imagen, Corzine está planteándose poner en marcha un fondo de alto riesgo, según fuentes cercanas al exgobernador citadas también por ese rotativo, que recuerda que el político demócrata ha seguido invirtiendo durante este tiempo con la fortuna de su familia.

Según una investigación del fideicomiso de MF Global, James Giddens, "las acciones de la dirección, así como la falta de sistemas suficientes de supervisión, llevaron a que las propiedades de los clientes se usaran durante la crisis de liquidez para financiar los enormes agujeros en otras áreas del negocio".

El fideicomiso determinó que el negocio "cambió dramáticamente" cuando Corzine se hizo con los mandos de la firma en marzo de 2010, ya que pasó de ser un "modesto negocio de valores a un banco de inversión global con todo tipo de servicios", y bajo su dirección comenzó a invertir masivamente en deuda soberana europea.

Giddens concluyó que MF Global llevó a cabo un análisis de los riesgos que podía acarrear un desastre financiero significativo en la empresa, incluida una rebaja de su calificación, pero "subestimaron seriamente tanto la velocidad como la extensión de las demandas de liquidez".