La campeona mundial de fútbol de España cumplió hoy con su prometido de ofrecerle a los aficionados puertorriqueños un gran espectáculo e irse de la isla caribeña agraciados de sentirse como su propia casa tras el partido amistoso.

La selección española, apoyados por una gran mayoría de los más de 15.000 admiradores boricuas que lucieron camisetas rojas, derrotó por 2-1 a Puerto Rico en lo que marcó la primera vez que un equipo campeón del mundo jugaba en la isla caribeña.

El presidente de la Real Federación Española, Ángel María Villar, dijo a periodistas luego del encuentro que agradecía a las máximas autoridades de Puerto Rico por el buen trato que recibió durante los tres días que estuvieron en la isla.

"Quiero agradecerles a todos ustedes que Puerto Rico nos trató con mucho cariño. Hemos venido a este país encantados de la vida, nos trataron como nuestra propia casa. Gracias al pueblo puertorriqueño y los felicito y les agradezco nuevamente", expresó Villar.

España marcó su primer gol al minuto 42 por intermedio del centrocampista Santiago Cazorla y tres minutos más tarde, le tocó el turno a Cesc Fábregas. Puerto Rico descontó en el minuto 64 por Marc Cintrón.

Cazorla sostuvo luego del desafío que aunque hubo "mucho calor, humedad y un campo pesado", el amor y cariño que recibió de los puertorriqueños lo sintió desde el primer minuto que llegó al país.

"Fue un partido que espero que todo el mundo haya disfrutado y de cara a lo que nos viene. Sabíamos que ellos iban a utilizar sus armas y ellos cerraron atrás. Lo importante es que el equipo vaya mejorando", agregó.

El presidente de la Federación Puertorriqueña de Fútbol, Eric Labrador, destacó que "se cumplió" la garantía de los organizadores de traer al mejor equipo del mundo a un lugar donde el fútbol aún apunta, pero que espera que luego del partido, el deporte tome más afición.

"Se dijo que venía La Roja, no lo creyeron, después que no venían los jugadores, y ahora acabó por 2-1. Nuestro jugadores se lucieron. El equipo de España también se lució. Y no podemos más que sentirnos orgullosos. Este es el comienzo de muchas cosas positivas para el fútbol puertorriqueño", subrayó.

Labrador dijo que estuvo en las gradas junto al presidente de la Concacaf, Jeffrey Webb y el de la Unión Caribeña de Fútbol, Goldon Derrick, de quienes dijo que estaban muy contentos y emocionados por el resultado.