Las alarmas de todo Perú sonaron esta noche en un simulacro nacional de temblor de tierra que coincidió con el quinto aniversario del terremoto de Pisco, en el que murieron más de 500 personas.

En Lima, después de las alarmas que sonaron a las 21.00 horas (02.00 GMT del jueves), la ciudad quedó casi en silencio con sus ciudadanos en la calle y el tráfico detenido.

Ambulancias, coches de bomberos, patrullas de policía y altavoces de los servicios de emergencia fueron los únicos sonidos que se escucharon durante el inusual simulacro nocturno.

Hoy, después de cinco años del terremoto que devastó el sur de Perú y causó más de 500 muertos, la población de Pisco marchó por las calles de esa provincia de la región Ica, a 250 kilómetros al sur de Lima, para pedir que se concluya la lenta reconstrucción en esta zona.

El terremoto del 2007 fue de 7,9 grados de magnitud, destruyó varias ciudades de la región de Ica y se sintió con fuerza en las vecinas Lima y Huancavelica, en el centro del país.