Los precios al consumidor en Estados Unidos se mantuvieron en julio sin cambios frente a junio, debido a que una leve reducción en los energéticos compensó un ligero aumento en los alimentos, informó el miércoles el Departamento del Trabajo.

El índice de precios al consumidor ha conservado la misma posición desde marzo, evidencia de que la economía floja ayuda a mantener controlada la inflación.

La llamad inflación subyacente al consumidor, que excluyen los costos volátiles de alimentos y la energía, tuvieron un aumento de apenas 0,1% el mes pasado, dijo el departamento. El índice subyacente subió por incrementos en medicinas, ropa y alquiler de vivienda.

Los precios aumentaron 1,4% de julio de 2011 a julio de 2012, que es la menor alza anual en 20 meses. En junio habían crecido 1,7% a tasa anual. Los precios subyacentes subieron 2,1% en los últimos 12 meses, por debajo del 2,2 anual hasta junio.

Un menor inflación permite a la Reserva Federal más espacio de maniobra para aplicar nuevos programas a fin de reanimar la economía.

La Fed indicó en una reunión a finales de julio que estaba dispuesta a actuar si la expansión y el empleo no repuntaban. Entonces, numerosos economistas predijeron que el banco central anunciaría una tercera serie de compra de bonos para reducir las tasas de interés y generar más préstamos y gasto.

Sin embargo, en julio hubo nuevos indicios de alguna mejoría económica. Los empleadores hicieron más contrataciones en cinco meses, al tiempo que las personas aumentaron sus compras luego de tres meses adversos. Un panorama ligeramente mejor en la economía podría evitar que la Fed adopte medidas cuando su comité de política sesione en septiembre.

Los moderados aumentos en los precios también le permiten a las personas tener más dinero para gastar, lo cual puede alentar el crecimiento de la economía. Los precios de los alimentos crecieron sólo 0,1% en julio.